Expertos en comercio instan a evitar nueva huelga en Sudáfrica

0
364

NumsaLa Cámara Sudafricana de Comercio e Industria (Sacci) recomendó a la Unión Nacional de Trabajadores Metalúrgicos (Numsa) regresar a la mesa de negociaciones para evitar una huelga con impacto muy negativo para la economía.

El ejecutivo de Sacci, Neren Rau, comentó en la radio local que el gremio Numsa debe estar comprometido en su cooperación con el gobierno y las empresas, y no conducir a Sudáfrica a una etapa de inestabilidad económica.

La organización laboral de unos 220 mil miembros está planeando una dejación de herramientas para la próxima semana en los importantes sectores de la ingeniería y el metal.

Esta anunciada nueva acción de demanda salarial es especialmente preocupante dado el grave impacto que dejó desde enero último la prolongada huelga del platino, señaló un comunicado de la Cámara Sudafricana de Comercio e Industria.

Rau aconsejó a todas las autoridades estatales, corporativas y sindicales concentrarse en mejorar la nota crediticia del país. Recordó que Sudáfrica tenía seis meses para convencer en ese sentido a las agencias calificadoras internacionales.

Desde el comité ejecutivo hemos aceptado la decisión de nuestros miembros de emprender la acción de demanda con tiempo indefinido a partir del 1 de julio, informaron en Johannesburgo los dirigentes de Numsa Irvin Jim y Karl Cloete.

La huelga tendrá impacto en el suministro energético, en industrias de ingenierías y metales, y además perjudicará, por efecto concomitante, a millares de medianas empresas de servicios públicos y bienes de consumo.

El gremio exigió inicialmente un aumento salarial de un 15 por ciento, pero luego aclaró que había revisado el planteamiento ante las patronales hasta un 12 por ciento.

Los empleadores respondieron con una oferta de tres años que implica incrementos de sueldos mensuales de entre siete y ocho por ciento, en correspondencia con los diferentes niveles profesionales de los obreros.

Jim y Cloete replicaron que no habrá pacto con las compañías a menos que reciban un alza monetaria de dos dígitos.