Economías africanas prevén daños por auge de diamantes sintéticos

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Países africanos observan con preocupación el auge de los diamantes sintéticos en el mundo, al representar una potencial desventaja para sus economías dependientes en gran medida de los recursos naturales, expuso un foro internacional.

El asunto fue analizado en la conferencia ‘Africa Diamond’, con la participación de ministros de naciones como Botswana, Camerún, Ghana y Zimbabwe, así como de representantes de Proceso de Kimberley, una entidad analítica sobre los vínculos entre extracción de diamantes y financiamiento de guerras.

Para la fundación Antwerp World Diamond Center (AWDC), una de las más importantes en el giro de las piedras preciosas, la proliferación de las piezas artificiales también podría perjudicar a grandes empresas privadas dedicadas al ramo de la minería.

‘Si los consumidores empiezan a optar por los diamantes sintéticos antes que los naturales, el problema comenzará a ser relevante. Si nadie compra más diamantes naturales porque piensan que los sintéticos son mejores, eso provocará daño’, estimó un portavoz de la AWDC.

Por las oficinas de la AWDC pasa el 84 por ciento de los diamantes en bruto extraídos a escala internacional con un valor aproximado de 220 millones de dólares por día, recordó la entidad, que también defiende los intereses de otras mil 700 empresas de piedras preciosas.

A juicio de la institución, la industria tecnológica de los diamantes evoluciona de manera veloz en un contexto donde muchos países africanos dependen de los ingresos por extracciones mineras para fines públicos como la educación pública de los niños.

Industriales del sector criticaron la carencia de una legislación clara a fin de regular la distribución de los diamantes sintéticos en el mercado mundial, a diferencia de los naturales, sujetos a controles estrictos y procesos de certificación para proteger a los clientes.

Según distinguieron, un diamante natural puede tener hasta tres mil millones de años, mientras la producción de uno artificial apenas necesita seis semanas, y el período podría disminuir por el avance de la tecnología.

Los hombres de negocios temen que la piedra preciosa creada en laboratorio llegue a convertirse en producto masivo genérico y fácil de reproducir, en detrimento de las ganancias empresariales.