Argelia se muestra confiada ante la vertiginosa caída del precio del petróleo

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ArgeliaLas autoridades argelinas se muestran confiadas en que la drástica caída de los precios del petróleo no afectará a su economía a corto plazo, mientras varios expertos advierten del impacto negativo a largo plazo en un país cuya estabilidad está estrechamente vinculada a los hidrocarburos.

En unas recientes declaraciones a la televisión estatal, el ministro de Finanzas, Mohamed Yelab, indicó que la bajada de los precios del crudo -actualmente en torno a los 65 dólares el barril- «no tendrá a corto plazo un gran impacto sobre la economía argelina«.

Yelab justificó su optimismo en que el cálculo de los presupuestos generales se hace sobre un precio del barril de 37 dólares, y en que el nivel de reservas de divisas en el país -en torno a 195.000 millones de dólares- es suficiente para cubrir tres años de importaciones.

En esta línea, el ministro consideró que «los proyectos de desarrollo de infraestructuras económicas y sociales no sufrirán ningún cambio ni a corto ni a medio plazo».

El optimismo de Yelab es compartido por el director general deSonatrach, Said Sanun, que el domingo declaró que los precios actuales no afectarán tampoco a las inversiones del país, que se prevé alcancen los 90.000 millones de dólares en cinco años.

Además, el pasado noviembre, el primer ministro argelino Abdelmalek Selal aseguró que el Gobierno argelino espera lograr para 2019 un crecimiento del 7 %, frente al 3,42 % previsto para 2015 mediante «una diversificación de la economía, desarrollando la contribución del sector industrial», en referencia a la alta dependencia económica de las reservas de hidrocarburos.

Esta confianza gubernamental contrasta con la inquietud mostrada ya en julio de 2012 por el ministro de Energía, Yusef Yusfi, cuando el barril de crudo comenzó a pagarse en torno a los 100 dólares.

En aquel momento, el Banco de Argelia aseguró que era necesario que el precio del barril se mantuviera en 112 dólares para equilibrar una balanza comercial deficitaria.

En unas declaraciones de hoy a la televisión nacional, Yusfi indicó que Argel continúa sus esfuerzos tanto dentro como fuera de la Organización de los países exportadores de petróleo (OPEP) para «reducir un excedente (de petróleo) calculado en dos millones de barriles diarios».

El pasado 27 de noviembre, los países de la OPEP decidieron mantener la cuota de producción en 30 millones de barriles diarios.

En su intervención, el titular de Energía también sugirió que la OPEP podría reunirse de «urgencia» antes de su próximo encuentro ordinario previsto para junio.

Para el economista argelino Abderramán Mebtul, Argelia tiene capacidad de aguantar esta caída, pero únicamente «por un periodo limitado».

«A corto plazo no habrá ningún impacto negativo sobre la economía argelina, Argelia puede resistir hasta cuatro o cinco años más gracias al estado de nuestras reservas de cambio», dijo el economista en unas declaraciones a Efe.

Según Mebtul, el país norteafricano acumula una larga experiencia y está preparado para superar la caída drástica del valor del petróleo, como ocurrió durante la crisis de precios de 1986, que derivó, dos años después, en un levantamiento popular que forzó al régimen a introducir un amplio paquete de reformas democráticas.

En unas declaraciones a un periódico nacional, Nazim Zuiuesh, exdirector general del gigante petrolero argelino Sonatrach, advirtió de que si la caída continua al mismo ritmo, la situación será «muy preocupante y muy peligrosa», especialmente «si se mantiene el nivel actual de gastos», apuntó.

Para Zuiuesh, los presupuestos para 2015, que ascienden a 47.355 millones de euros, no parecen indicar que el Gobierno tenga intención de reducir sus dispendios, lo que significa que las importaciones van a seguir aumentando.

Gracias a los beneficios obtenidos por la venta de hidrocarburos Argelia ha financiado unos faraónicos planes quinquenales de infraestructuras, así como ha podido subvencionar numerosos productos básicos y el aumento de salarios, lo que le ha permitido «comprar» durante años la paz social.

Durante una reunión sobre hidrocarburos en África del norte de esta semana en Argel, Ali Hashed, consejero del ministro de Energía, descartó que esta caída se vaya a mantener durante mucho tiempo y consideró que no hay que dejarse llevar por el «pánico».

La economía argelina depende en gran medida del sector de los hidrocarburos, que supone un 26,2% del Producto Interior Bruto del país y cuyas ventas constituyen el 97% de las exportaciones.