Agricultores lideran camino hacia mundo sin hambre, según FAO

0
551

FAO ve potencial en AfricaLas cooperativas y organizaciones de productores agrícolas lideran el camino hacia un mundo sin hambre, dijo hoy el director general de la FAO, José Graziano da Silva, en la firma de un acuerdo con la ONG sueca We Effect.

Agregó que esas entidades facilitan el acceso de la población rural a los mercados y servicios, a los recursos, la información y la comunicación y proporcionan puestos de trabajo decentes y soluciones inclusivas a las desigualdades sociales y de género, en la agricultura y la silvicultura.

Los agricultores familiares y sus organizaciones de productores tienen un papel clave a la hora de invertir y revitalizar las economías rurales, sostuvo el titular de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Cuando están bien organizados, agregó, pueden hacer oír su voz y contribuir directamente al debate sobre políticas y a la toma de decisiones.

Por su parte, la presidenta de We Effect, Anneli Rogeman, refirió que ya que la mayoría de los pobres viven en zonas rurales y dependen de la agricultura y casi 800 millones de personas se acuestan con hambre cada día, es crucial mejorar las condiciones de las familias campesinas en los países pobres para luchar contra esos males.

Afirmó que el acuerdo con la FAO es un paso adelante y mediante su aplicación miles de agricultores podrán aumentar sus ingresos, mejorar su contacto con los responsables de tomar decisiones y tendrán mayores posibilidades de influir en sus vidas.

Según subrayaron da Silva y Rogeman, ambas entidades van a colaborar para fortalecer a las organizaciones e instituciones rurales y facilitar el empoderamiento de los pobres rurales, particularmente de las mujeres.

Lo anterior se logrará mediante el apoyo a las instituciones públicas en los países seleccionados para formular e implementar políticas adecuadas.

Dos propósitos fundamentales los constituyen ayudar a las organizaciones a robustecer sus estructuras de gobernanza interna y lograr que sus miembros tengan capacidad de ser activos a nivel de base y en los debates políticos.

Se trata de fortalecer a productores forestales y agrícolas en pequeña escala en los países en desarrollo, de forma que tengan acceso a la tierra y mercados.

Esta cooperación incluye inicialmente a ocho países, por un período de tres años: Bolivia, Guatemala, Kenya, Malawi, Myanmar, Nicaragua, Vietnam y Zambia.