África también avanza, poco a poco, hacia el libre comercio

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TFTA-Area1Los tratados de libre comercio, especialmente el que negocian Estados Unidos y la Unión Europea (TTIP), han copado las portadas de los periódicos económicos en los últimos meses. Sin embargo, escasa mención ha recibido uno de los más interesantes a nivel geopolítico: el«Tripartite Free Trade Area», de África.

En la actualidad, las rígidas y numerosas barreras arancelarias y administrativas que existen entre los distintos países africanos dificultan de manera muy notable el desarrollo del comercio continental, dando lugar a que, en muchos casos, los costes por dichos conceptos sean más bajos entre un país africano y uno ajeno a él que entre los propios países de África.

Por este motivo, algunas regiones han optado por instaurar acuerdos comerciales para fomentar el desarrollo económico. Sin embargo, este tipo de pactos suelen estar limitados, descoordinados y, además, abarcan a pequeños grupos de diferentes países, sin llegar a ofrecer, por tanto, una solución definitiva al problema de escasa libertad comercial que sufre la región.

Ésta es la razón por la cual las tres principales agrupaciones del continente han llegado a un acuerdo que permitirá un mayor intercambio comercial en el ámbito intra-africano. En cocnreto, «East African Community» (EAC), «Southern African Development Community» (SADC) y «Common Market for Eastern and Southern Africa» (COMESA) tienen como meta crear un nuevo área de libre comercio que aglutine a estos tres grupos, que engloban a un total de 26 países, una población demás de 600 millones de habitantes y un PIB próximo al 58% del continente.

Este acuerdo, conocido con el nombre de «Tripartite Free Trade Area», consta de tres pilares fundamentales: integración del mercado, desarrollo de las infraestructuras y fomento de la industria. La aplicación del mismo se plantea en dos fases. En la primera, el objetivo es acabar con las barreras comerciales, implantar una política sanitaria y fitosanitaria común y permitir la libre movilidad de personas por razones de trabajo. En una segunda fase, se tratarán cuestiones relativas a la liberalización de los servicios y a la política en materia de propiedad intelectual.

Las negociaciones de las condiciones concretas serán llevadas a cabo por los países firmantes, siempre siguiendo dos principios fundamentales del comercio internacional. El primero, el conocido como «Cláusula de la Nación más Favorecida», de forma que cada país tendrá que extender a todos los demás miembros del acuerdo aquellas condiciones de mejora que sean pactadas entre dos países.

El segundo es el denominado «Trato Nacional», el cual implica que los productos procedentes de otro estado miembro habrán de tener el mismo tratamiento que los nacionales. Estos dos principios suponen una verdadera camisa de fuerza que permitirá, en gran medida, alcanzar los objetivos marcados, impidiendo la adopción de medidas proteccionistas por parte de los estados firmantes.

Los beneficios del acuerdo

Desde una perspectiva económica, los beneficios de un acuerdo de esta clase son evidentes. La competitividad de los productos africanos es muy baja debido, sonre todo, a que sus mercados son tan pequeñosque el logro de economías de escala se hace realmente difícil. De ahí la importancia de su liberalización, cuya puesta en marcha expulsaría a las empresas menos competitivas al tiempo que propicia productos de mayor calidad a menor precio.

Por otro lado, los inversores internacionales no se mantendrán ajenos a un cambio de esta índole. Muchos, sin duda, se verán atraídos a un nuevo mercado que ofrece unas condiciones de comercio mucho más favorables, lo que implicará un aumento de la demanda de empleados.

De este modo, podemos señalar dos claros beneficios para los trabajadores que podrían desembocar en la formación de una clase media sólida a largo plazo. Por un lado, los empleados verían incrementados sus salarios en términos reales, al poder adquirir productos de más calidad a un precio más bajo. Y, por otro, la competencia entre empresas por contratar mano de obra daría lugar a un aumento salarial en términos nominales.

Igualmente, el comercio entre países africanos va a exigir una mejora de las condiciones actuales de las infraestructuras, las cuales se encuentran en un estado deplorable, especialmente en materia de comunicaciones , ámbito en el que el sector público habrá de desarrollar un importante papel.

Pese a ello, todavía es pronto para sacar conclusiones, puesto que los parlamentos nacionales aún tienen que dar el visto bueno a este nuevo planteamiento político y muchos gobiernos africanos obtienen prácticamente la mitad de sus ingresos de barreras arancelarias, lo cual dificultará la aprobación del citado tratado de libre comercio en todos sus términos.

Por último, en caso de ser aprobado, el proyecto «Tripartite Free Trade Area» alberga un plan geopolítico de mucha mayor envergadura, que, muy posiblemente, tendrá lugar en los próximos años: la creación de un gran área de libre comercio en el que se incluyan los 54 países de la actualUnión Africana.