África emprende un nuevo plan para impulsar la la industria automotriz

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El potencial que tiene el continente africano para dinamizar el mercado automotor es aún un reto a asumir por las ensambladoras internacionales y los gobiernos locales.

Estos últimos están decididos a revertir décadas de números muy conservadores para impulsar un crecimiento que aportará fuentes de empleo, incremento del Producto Interno Bruto (PIB) de cada nación y mejores precios para los usuarios.

Países como Sudáfrica y Marruecos comandan la región, aunque la producción conjunta es de menos de un millón de coches fabricados cada año, lo que refleja un potencial enorme para un continente en el que viven más de 1.000 millones de personas.

Esta capacidad latente ha sido corroborada en un informe presentado en el 2014 por la firma consultora Deloitte, en Johannesburgo. En el estudio quedó asentado lo siguiente:

“La producción de vehículos tiene múltiples beneficios para las economías locales, debido a que la industria automotriz supone un catalizador para la actividad y su diversificación. Este sector de la economía es muy atractivo para los gobiernos que desean impulsar la generación de empleo y las exportaciones”.

Grandes marcas del sector quieren rescatar el mercado de Nigeria, en el que 6 fabricantes llegaron a ensamblar más de 150.000 unidades por año entre 1970 y 1980.

CASO MARRUECOS

Otro ejemplo de éxito en la comercialización de coches es el experimentado por Marruecos, al norte del continente, país en el que se desea llevar la producción de 350.000 vehículos al año a un millón para el 2025.

Esta planificación también es perseguida por naciones como Egipto y Argelia. La nación petrolera, de hecho, quiere reducir su dependencia del petróleo y el gas apostando por la industria del automóvil.

Por su parte, Egipto empezó hace casi 50 años la producción de coches. Cuenta en la actualidad con unas 15 plantas de ensamblaje. No obstante, el sector sufrió un fuerte retroceso por la “primavera árabe”.

Ya en el 2016 hubo síntomas de mejoría, lo que propició el diseño de un plan nacional para aumentar la producción a más de 500.000 unidades para el 2020.

El continente mira con nuevos ojos este sector, que podría brindar mayores oportunidades de empleo y crecimiento. Para conseguir esto debe mantenerse la estabilidad política, que ofrezca garantías para el retorno de capital de las corporaciones.

COCHES PARA EXPORTAR

El caso de Sudáfrica es el más ejemplar, ya que de los 600.000 coches que se fabrican en el país, más del 50% se exportan, lo que genera una contribución al PIB del 7,5%, y aporta empleo directo a unas 113.000 personas.