Zuma pide moderación y condena brote de violencia en Pretoria

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El presidente Jacob Zuma condenó enérgicamente los actos de violencia entre ciudadanos sudafricanos y no nacionales, en lo que se teme un nuevo brote de ataques con perfil xenófobo.

‘La situación se ha vuelto más grave a la luz de las actuales amenazas de violencia y actos de intimidación y destrucción de bienes dirigidos a no nacionales que viven en Sudáfrica’, subrayó Zuma en un comunicado difundido este viernes por la Presidencia.

Los residentes de algunas zonas culpan a los extranjeros de la escalada de delitos, especialmente del narcotráfico.

El mandatario reiteró su compromiso de lucha contra el crimen con el objetivo de promover comunidades más seguras, a la luz de las recientes denuncias de tráfico y abuso de drogas, y otros hechos graves que causan la alarma en la población.

La violencia estalló en Pretoria Oeste y Rosettenville y hay tensiones ante supuestas manifestaciones en otras áreas, añadió el texto al subrayar que también se está ‘incluyendo la difusión de mensajes de odio y amenazadores a través de las redes sociales’.

Zuma visitó Nyanga en Ciudad del Cabo hace dos semanas, uno de los puntos críticos del crimen en el país y recorrerá otras áreas del territorio nacional en interés de obtener un informe de primera mano sobre la situación.

El miércoles, el gobernante se reunió con los integrantes del clúster de Justicia, Prevención del Delito y Seguridad (JCPS) para discutir una estrategia; mientras el Comité Interministerial de Migración investigará las amenazas de violencia.

‘Hay preocupaciones reales de los sudafricanos (…) En Nyanga, las ambulancias ni siquiera pueden entrar al municipio para recoger a enfermos y llevarlos al hospital’, dijo el comunicado.

El presidente acotó que se necesitan medidas en Nyanga y en otros lugares, porque ‘nuestra gente no puede seguir viviendo en el miedo’.

Zuma enfatizó igualmente que ‘muchos ciudadanos de otros países que viven en Sudáfrica son respetuosos de la ley y contribuyen positivamente a la economía del país’.

Es incorrecto culpar a todos los no nacionales como traficantes de drogas o de personas. ‘Aislemos a aquellos que cometen tales crímenes y trabajemos con el gobierno para que los arresten, sin estereotipar y causar daño a inocentes’, puntualizó.

Al mismo tiempo, reiteró que los sudafricanos no son xenófobos y que las cuestiones con respecto a la delincuencia serán atendias.

Durante el 2015 la nación africana vivió un renovado sentimiento contra los no nacionales que se tradujo en violencia xenófoba, como resultado hubo que lamentar la pérdida de vidas humanas.

El brote más peligroso de ataques de ese tipo ocurrió en 2008, cuando una cadena de disturbios en la región de Johannesburgo y Pretoria provocó más de 50 víctimas fatales y cerca de 10 mil desplazados.