Zuma: «La violencia en las protestas es una violación de nuestros valores»

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ZumaEl presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, ha condenado la violencia en las manifestaciones xenófobas de Johannesburgo, en lo que ha descrito como una «violación» de los valores del país durante un discurso en el Parlamento de Ciudad del Cabo.

«Ni la frustración ni el enfado pueden justificar los ataques sobre ciudadanos extranjeros ni el saqueo de sus tiendas. Condenamos la violencia en su máximo sentido porque estos ataques violan todos los valores que encarna Sudáfrica», ha sentenciado Zuma.

La Policía de Sudáfrica ha disparado este jueves balas de goma y ha lanzado gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes que protestaban  contra la inmigración en un barrio periférico del este Johannesburgo.

En las últimas dos semanas, al menos cuatro personas han muerto como consecuencia de una ola de violencia contra los inmigrantes en la ciudad costera de Durban que ha provocado que cientos de personas hayan abandonado sus viviendas en la ciudad. En este tiempo, la Policía ha detenido a 28 personas relacionadas con ataques a los establecimientos regentados por extranjeros.

Algunos políticos y residentes de Durban acusan a los inmigrantes de permanecer de forma ilegal en el país y de cometer delitos y robar puestos de trabajo y establecimientos a la población local. Tras los disturbios, Sudáfrica ha improvisado campamentos seguros para los inmigrantes que han huido tras el saqueo o incendio de sus tiendas en la ciudad.

La violencia estalló días después de que el rey zulú Goodwill Zwelithini dijese, según recogieron varios medios locales, que los extranjeros debían abandonar el país, aunque luego ha manifestado que sus palabras fueron malinterpretadas.

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino, un buen socio comercial, denunció que las tiendas dirigidas por chinos habían sido atacadas en Johannesburgo. En respuesta, el consulado chino presentó una reclamación ante la Policía y pidió que se garantizase la seguridad a sus ciudadanos.

EL PARO: UN FACTOR

La ola de violencia racista coincide con un alto índice de desempleo en Sudáfrica, que se situó en el 24 por ciento en el cuarto trimestre de 2014, según las estadísticas oficiales, aunque los economistas apuntan que es mucho mayor.

Con una población de alrededor de 50 millones de habitantes, el país sudafricano tiene unos cinco millones de inmigrantes, que proceden de países como Somalia, Etiopía, Pakistán o China, muchos de los cuales son comerciantes con tiendas propias o ambulantes.