Zuma exige a la oposición que dejen el “teatro” tras el boicot a su discurso

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jacob-zumaEl presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, ha pedido este jueves a los diputados del Parlamento que cesaran el “teatro y los gestos” después de que la mayoría de partidos de la oposición boicotearan un discurso que el polémico dirigente pronunció en el Parlamento.

Sudáfrica esta viviendo una escalada de tensiones políticas justo antes de las elecciones locales que se llevarán a cabo en agosto, mientras que Zuma, el líder del Congreso Nacional Africano, se enfrenta a las duras críticas que recibe por sus errores.

Zuma se ha enfrentado a numerosos escándalos a lo largo de su legislatura de siete años de duración y recientemente ha sobrevivido a una moción de censura en el Parlamento después de que el Tribunal Constitucional le acusara de haber violado la Constitución.

Alianza Democrática, el principal partido de la oposición, junto con el partido de extrema izquierda, Luchadores de la Libertad Económica (LLE), y otros se han ausentado durante el discurso que Zuma ha dado en el Parlamento este jueves, alegando que el presidente ha quedado “desacreditado” después de que los tribunales actuaran contra él.

“El drama, el teatro y los gestos que vemos a diario en el Parlamento, no moverán Sudáfrica adelante”, ha declarado Zuma como respuesta a las preguntas que los diputados estaban haciendo respecto a un presupuesto para cubrir los costes de la Presidencia.

El miércoles, los agentes de seguridad en el Parlamento expulsaron a los diputados de LLE después de que intentaran boicotear un discurso de Zuma.

UN MENSAJE DIRECTO

Los líderes de la oposición han declarado en un comunicado conjunto que la intención de boicotear el discurso era con el fin de “mandar un mensaje directo a los ciudadanos sudafricanos de que la oposición no permitirá a Zuma que se salte la Constitución y que ignore los tribunales para luego ir al Parlamento a pedir más dinero para su Administración”.

El Parlamento, con mayoría del Congreso Nacional Africano, rechazó el mes pasado una moción de censura que la oposición propuso después de que el Tribunal Constitucional informó de que Zuma había incumplido la ley cuando el presidente ignoró una orden de devolver fondos estatales que había gastado en su vivienda particular.

Pero los problemas de Zuma con la justicia no se han acabado. La semana pasada, el Tribunal Superior dictaminó que los fiscales no deberían haber retirado los 783 cargos de corrupción a los que se enfrentaba el presidente antes de presentarse a las elecciones generales de 2009.

Esos cientos de cargos están relacionados con un gran acuerdo armamentístico gubernamental de finales de los años 90. Zuma declaró el mes pasado que una investigación del acuerdo no había encontrado ninguna evidencia de corrupción o fraude, pero los críticos han denunciado que se han estado ocultando los resultados de la investigación y que seguirán buscando justicia.