Violencia política en Egipto causó 20 muertes; persiste la tensión

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egipto-ola-atentadosUn resumen definitivo de las consecuencias del brote de violencia política que la víspera sacudió este país cifró en 20 el número de víctimas fatales por cuatro atentados dinamiteros y en batallas callejeras.

El viernes comenzó con el estallido de un coche bomba frente a la Dirección de Seguridad capitalina que costó la vida a cuatro personas y heridas a 76, seguido de otros tres en los cuales murieron dos y «docenas resultaron heridos», acorde con la comunicación oficial.

La mayor parte de los muertos, 14, acorde con partes autorizados, se registraron en choques callejeros entre partidarios de la ilegal Hermandad Musulmana (HM, islamistas) y fuerzas antimotines en el norte y el sur de este país norteafricano, que espera hoy nuevas protestas antigubernamentales.

Una alianza de fuerzas islamistas liderada por la HM, tiene convocada a partir de hoy una jornada de 18 días de manifestaciones en demanda de la reposición del presidente Mohamed Morsi, depuesto por las fuerzas armadas en julio pasado.

Las autoridades interinas respondieron al reto con una exhortación a la ciudadanía a salir a las calles hoy para manifestar su apoyo a la recién votada Constitución y al mapa de ruta presentado por el Ejército tras la defenestración de Morsi.

El texto establece la reforma de la Carta Magna aprobada en referendo en diciembre de 2012, paso ya cumplido, y la celebración de comicios presidenciales y legislativos este año como fórmula para el retorno a la institucionalidad interrumpida por la deposición del mandatario.

Ese tránsito se ha tornado abrupto por la negativa de la HM a aceptar el hecho consumado y si bien su capacidad de movilización diaminuyó tras el arresto de sus líderes y la confiscación de bienes y fondos, no es menos real que ha suplido sus carencias con mayor acometividad. Lo único claro ahora es que el encontronazo mayor entre los rivales está por llegar y la jornada de protestas islamistas puede ser el momento decisivo en la disyuntiva por o contra el Gobierno interino, dilema que marca la polarización de los 89 millones de egipcios.