Varios miles de argelinos dicen «no» a las elecciones presidenciales de abril

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Movimiento por la Sociedad de la PazLa coordinadora de organizaciones políticas argelinas partidarias del boicot de las elecciones presidenciales del 17 de abril logró convocar hoy a varios miles de seguidores para pedir el fin de la que denominan «farsa electoral» y el comienzo de una transición democrática.

Bajo el lema «Argelia libre y democrática» unas 6.000 personas congregadas en el polideportivo Harsha Hasen de Argel escucharon a los dirigentes del Movimiento por la Sociedad de la Paz (MSP), Abderrazak Mokri; del FrenteJusticia y Desarrollo, Abdalá Yabala; de Al Nahda, Mohamed Duibi; de Reagrupación por la Cultura y la Democracia, Mohsen Belabas, y de Yil al Yadidi, Sufian Yilali.

Junto a ellos, también subió al estrado el exprimer ministro argelino Ahmed Benbitur, que retiró su candidatura a los comicios presidenciales tras denunciar la falta de garantías para la celebración de un proceso transparente.

«Estamos aquí para decir cosas sencillas, pero importantes. Porque todos nosotros hemos llegado a la conclusión de que si el país sigue prisionero de la misma organización política, avanzará hacia el caos», dijo Belabás, en lo que pareció una crítica al Frente de Liberación Nacional (FLN), el antiguo partido único, al que pertenece el actual presidente argelino, Abdelaziz Buteflika.

«El cambio se hará de manera inteligente o caótica», recalcó Belabás a los congregados.

Por su parte, Yilali se mostró muy crítico con ese discurso del régimen que sostiene que sin su presencia el país será pasto del caos, como ocurre en Siriao en Libia.

Yilali, que calificó al actual gobierno argelino de «fracasado y corrupto», sostuvo que Argelia había pasado de un «camino electoral a un camino golpista», en referencia a que, según estas agrupaciones, las elecciones serán amañadas en favor de Buteflika, de 77 años de edad, quien aspira a renovar por un cuarto mandato consecutivo, pese a su delicado estado de salud.

Por su parte, Abdala Yabalá, que también denunció la parcialidad de la Administración y la Justicia, instó a «una revolución pacífica por todos los medios pacíficos».

El evento, el primero de esta naturaleza permitido por las autoridades argelinas, que el pasado 12 de marzo prohibieron a estas mismas personalidades concentrarse en el monumento de los mártires de la independencia, dio también cabida a otros grupos sociales y políticos.

Desde el «número dos» del ilegalizado Frente Islámico de Salvación (FIS), Ali Belhach, que junto a un grupo de seguidores intentó boicotear las intervenciones de los también líderes islamistas Abdala Yabala, Mohamed Duibi y Abderrazak Mokri, hasta representantes del recientemente cerrado canal Al Atlas, se dieron cita en el mitin.

Mokri, líder del mayor partido islamista argelino y principal fuerza de la coalición, hizo hincapié durante su intervención, la más aclamada por la concurrencia, en que la coordinadora es un ejemplo de como debería ser Argelia, en referencia a que agrupa a tres partidos islamistas y dos laicos.

Para Mokri, que varias veces logró que los presentes corearan lemas contra el Gobierno, «el único peligro que amenaza a Argelia es su régimen corrupto».

Por su parte, Benbitur subrayó que «hoy se abre una nueva página del futuro de Argelia hacia la democracia y el pluralismo».

En sus discursos, los integrantes de la coordinadora pro boicot también instaron a los candidatos a la presidencia a que se unan a su plataforma contra el régimen y en favor de una transición política en el que se levanten las bases de una nueva república.

Además de Buteflika, a quien todas la quinielas dan como el indiscutible ganador, otras cinco personalidades concurren en la carrera electoral: el exprimer ministro Ali Benflis; la portavoz del Partido de los Trabajadores, Luisa Hanun; el presidente de Ahd 54 Ali Fawzi Rebain; el presidente del Frente Nacional Argelino, Musa Tuati, y el presidente del Frente al Mustakbal, Abdelaziz Belaid.

El próximo domingo, día 23, se dará el pistoletazo de salida de una campaña electoral en la que según sus críticos solo corre Buteflika acompañado por cinco «liebres».