Unión Africana: alcanzar y apuntalar la unidad

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KIGALICual inapelable destino de los pueblos del continente, el llamado a la unidad dominó la 27 cumbre de la Unión Africana (UA) que durante dos días sesionó en Kigali, Ruanda.

Más allá de la falta de consenso en algunos temas, los líderes africanos comprendieron que la unión fragua la fuerza y la discrepancia debilita.

«Si los hombres y mujeres no se unen en solidaridad no se conseguirán los objetivos preconizados en los ideales del panafricanismo», dijo el presidente ruandés, Paul Kagame, al intervenir en la jornada inicial del foro.

Instó a los participantes a «definir y decidir sobre la forma de resolver nuestros problemas, porque África se está levantando».

Reiteró que los dirigentes deben debatir cuestiones primordiales de la región, «en lugar de perder el tiempo en distracciones».

Llamó a procurar que las cumbres sean tribunas en las cuales las prioridades sean de acto definidas.

Tras la alocución de Kagame, la presidenta de la Comisión de la UA, la sudafricana Nkosazana Dlamini-Zuma, hizo alusión a la entrega del cargo después de cuatro años de mandato y ponderó sus resultados.

Mencionó la defensa de los derechos de la mujer, la puesta en marcha del pasaporte africano único y los esfuerzos para estimular a los jóvenes, cual futuro de la región.

PASAPORTE ELECTRûNICO, UN SUEÑO HECHO LA REALIDAD

Respecto a esa credencial, Dlamini-Zuma admitió que se pretendía entregar a todos los líderes y delegados en el cónclave, pero no fue posible.

Por tal motivo, las primeras copias del pase se concedieron de forma simbólica a Kagame (anfitrión) y al presidente de Chad, Idriss Déby, titular en ejercicio de la Unión.

Tal entrega, la cual calificó de significativa, es un «paso firme en dirección al objetivo de crear una África fuerte, próspera e integrada, impulsada por sus propios ciudadanos (…) «.

Consideró que el escenario «parece destinado a tornar realidad el sueños de los ciudadanos africanos de viajar sin visa en su propio continente en 2020».

Hasta el momento solo 13 países de la zona aceptan la entrada de otros africanos sin visa o adquirida a la entrada.

Además de su valor económico, el pasaporte único, proyecto emblemático de la Agenda 2063 de África, mejorará las relaciones comerciales entre los Estados miembros y será un paso clave para unificar a sus 54 naciones.

Durante el primer día de la cumbre, los líderes presentaron también el Informe Intermedio de la Década de la Mujer y se abordó el tema de la Zona de Comercio Libre Continental (ZCLC).

Según expertos, esa condición extendería el comercio a todo el continente, reduciendo las barreras aduaneras y tarifarias de «Sudáfrica al Magreb», con el objetivo de crear valor agregado a la producción interna.

Con el ZCLC se procura dar un paso cualitativo en las relaciones comerciales intercontinentales, una vez que África está dividida en diferentes regiones económicas y los intercambios preferenciales solo se realizan dentro de ese ámbito.

En otra arista de la agenda, Déby condenó el retorno de las hostilidades en Sudán del Sur, donde se perdieron por lo menos 300 vidas humanas y se culpó la ineficacia de la organización en su prevención.

Pidió a la Unión trabajar con urgencia en la creación de mecanismos de paz y seguridad en el continente, sin aludir la situación político-militar en Burundi y la República Democrática del Congo.

Entretanto, la presidente de la Unión Panafricana de la Juventud, Franci Muyomba, invitó a los jefes de Estado a aprobar la creación de un fondo para apoyar a los jóvenes emprendedores.

«Es imperioso que los líderes africanos apuesten por el emprendedurismo de los jóvenes, pues contribuyen a la generación de empleos y en la mejora de las condiciones de vida de muchos ciudadanos en el continente», subrayó.

Por su parte, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Moahamud Abas, condenó los actos de terrorismo perpetrados en Francia y manifestó disponibilidad para contribuir con África en el combate a ese flagelo.

Abas abogó para que África refuerce la solidaridad con Palestina y elogió el apoyo de algunos países del área a la causa de su pueblo.

SIN NOMBRAMIENTO POR FALTA DE CONSENSO

De forma inesperada la elección a presidente de la Comisión de la UA, prevista para la segunda y última jornada de la cumbre, resultó aplazada para el foro de enero de 2017, tras faltar consenso en los jefes de Estado y Gobierno del organismo.

Los líderes decidieron «prolongar por un período de seis meses el mandato de la actual presidenta (Dlamini-Zuma), así como la de los respectivos comisarios», confirmó el ministro angoleño de Relaciones Exteriores, George Chicoty.

Reiteró que no hubo consenso al término de siete vueltas (sin apoyo mínimo de dos tercios de los países miembros de la Unión).

Ninguno de los tres aspirantes al puesto de la política sudafricana alcanzó la mayoría de 36 votos que se necesita para ser elegido, trascendió después de una votación a puerta cerrada.

Junto a la ministra de Relaciones Exteriores de Botswana, Pelonomi Venson-Moitoi, la ugandesa Specioza Wandira Kazibwe figuraba entre los principales pretendientes para suceder a Dlamini-Zuma.

También se mencionó al jefe de la diplomacia ecuatoguineana, Agapito Mba Mokuy, a quien su gobierno presentó como capaz de tener un papel decisivo para dinamizar la organización, al marcar una presencia más activa en el escenario internacional.

Respecto al presupuesto de la UA, Chicoty indicó que resultó aprobado en el orden de los 780 millones de dólares, así como se aceptó la tasa de impuesto de 0,2 por ciento sobre las importaciones de los Estados miembros.

Parte de esos recursos, agregó, serán destinados a proyectos de la Comisión, otra para el fondo de paz. Cada región debe contribuir con 65 millones para poder resolver los problemas de presupuesto, el cual será implementado en 2017.

Bajo el lema: «2016, año africano de los derechos humanos con especial incidencia sobre los derechos de la mujeres», la cumbre estuvo marcada por las celebraciones del aniversario 35 de la adopción de la Carta Africana y el 13 del Protocolo de Maputo, que reafirma el compromiso con la igualdad de género en el continente.

La UA es heredera de varias tentativas previas de unir políticamente al continente, como la Unión de Estados Africanos fundada en 1958, la Organización para la Unidad Africana (1963) y la Comunidad Económica Africana (1981).

Fue relanzada por algunos jefes de Estado y Gobierno en la Declaración de Sirte, el 9 de septiembre de 1999. Luego siguieron otras cumbres hasta que la UA resultó inaugurada formalmente en Durban el 9 de julio de 2002 por su primer presidente, el sudafricano Thabo Mbeki.