Unesco por mantener defensa de la paz en tiempos difíciles

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Por Luisa María González
La Unesco vivió un intenso 2017 marcado por un cambio en la dirección, la celebración de su 39 Conferencia General y el anuncio de Estados Unidos de abandonar la organización, una de las más antiguas del sistema de Naciones Unidas.

Tras ocho años de mandato de la búlgara Irina Bokova, el Consejo Ejecutivo celebrado en octubre eligió como sustituta a la francesa Audray Azoulay, propuesta que fue ratificada durante la Conferencia a la que asistieron representantes de los 195 estados miembros.

La nueva directora general, ex ministra de Cultura del país galo, asumió los destinos de la Unesco pocas semanas después del anuncio de retirada de Washington y de Israel, tema que atrajo la atención de todo el planeta.

‘En momentos en que los conflictos continúan desgarrando a las sociedades a través del mundo, es de lamentar que los Estados Unidos se retiren de la Organización de las Naciones Unidas encargada de promover la educación para la paz y la protección de la cultura.

‘Por eso lamento la decisión de Estados Unidos de retirarse’, indicó sobre el tema la directora general saliente.

De acuerdo con diversos analistas, la decisión de Washington tiene para la organización un impacto referido a los eventuales obstáculos para impulsar consensos internacionales sobre temas claves relacionados con la paz, en ausencia de un país que se mantiene como la principal potencia a nivel internacional.

A ello se añade la cuestión económica, pues para la Unesco podría agudizarse la crisis iniciada hace algunos años, cuando Estados Unidos e Israel decidieron suspender sus contribuciones monetarias como protesta por la decisión de la organización de admitir a Palestina como estado miembro.

La nueva directora general reconoció la importancia del asunto, pero aclaró que convencer a esas dos naciones de regresar no será el eje de su labor.

En conferencia de prensa, Azoulay manifestó que su prioridad de trabajo es mucho más amplia y se enfoca en lograr cada día una labor más efectiva.

‘Queremos fomentar el diálogo en un momento en que justamente el diálogo está faltando (…) y convencer a través de la pertinencia de las acciones de la Unesco’, sostuvo.

En medio de las tensiones, especialistas como el venezolano Luis Bonilla Molina abogan por que la organización mantenga su agenda enfocada en promover la paz a través de la educación y la cultura.

‘Para los pueblos del mundo, para las maestras y los profesores, para la juventud, los niños y niñas que sueñan con un mañana más justo, libre y solidario, la Unesco representa la organización con mayor capacidad para garantizar educación para la inclusión y la democratización del conocimiento, indispensables para un mejor futuro’, sostuvo en un reciente artículo.

UNESCO EN DEFENSA DEL MULTILATERALISMO

La celebración de la 39 Conferencia General fue momento propicio para reafirmar el compromiso de la Unesco con el multilateralismo, defendido por los estados miembros como elemento clave en la construcción de la paz.

En el Debate de Política General y en los numerosos foros desarrollados durante el cónclave, que se extendió por dos semanas, el tema del papel del multilateralismo fue protagonista en las intervenciones de las naciones, así como de las principales autoridades de la organización. En un mundo amenazado por los conflictos armados, el cambio climático y la propagación de determinadas ideas excluyentes, asociadas al racismo y la xenofobia, solo el diálogo entre pueblos y la voluntad de acercamiento puede viabilizar el entendimiento pacífico.

Así lo recordó la directora general saliente, quien enfatizó la relevancia de los valores y la misión de la Unesco para enfrentar las problemáticas actuales.

‘Ante el auge de los extremismos que atizan el odio en el mundo, la Unesco tiene soluciones que ofrecer (…) Cuando surgen nuevas formas de racismo e intolerancia, la Unesco está ahí para actuar’, aseveró.

De acuerdo con Bokova, mientras muchos se dedican a levantar muros en el planeta, la Unesco está presente para abrir rutas de conexión entre los pueblos y las culturas.

En la misma línea se pronunció la nueva directora: ‘Pienso en el mandato de la Unesco, que es de una brillante modernidad. Y pienso en todos aquellos de ustedes que son conscientes de las dificultades de la Organización pero saben hasta qué punto es esencial para hacer frente a los desafíos de nuestro mundo actual’, aseveró.

De acuerdo con Azoulay, ‘vivimos en un mundo complejo que enfrenta desafíos a los cuales ningún estado puede responder solo’, y en este sentido mencionó problemáticas como el incremento del oscurantismo, las amenazas del extremismo violento, la destrucción del medio ambiente y la negación de la diversidad, entre otros.

En ese contexto, ‘si queremos preservar un mundo con un rostro humano, si queremos evitar los conflictos (…), tenemos que actuar en ámbitos claves que están en el centro del mandato de la Unesco: la educación, la cultura, la ciencia y la comunicación’.