Una manifestación de la oposición haitiana contra el precio del combustible acaba en incidentes con la Policía

0
329

HaitiUna manifestación convocada este lunes para protestar por el alto coste del combustible en Haití ha acabado en enfrentamientos entre las fuerzas del orden y los grupos antigubernamentales que se han unido a la marcha en la capital del país, Puerto Príncipe, según ha informado la cadena británica BBC.

Varias personas han resultado heridas cuando la Policía ha cargado para despejar las carreteras de las barricadas instaladas por los manifestantes. Los organizadores de la protesta ya advirtieron a los conductores de que pasar por el centro de la ciudad durante estas dos jornadas de protestas supondría poner en riesgo sus vidas.

La oposición haitiana había programado protestas durante dos días, entre el lunes y el martes, en Puerto Príncipe en una escalada de tensión para pedir la dimisión del presidente, Michel Martelly, debido a la grave crisis económica y política que sacude la nación caribeña.

Los convocantes han instado a los vecinos de la capital haitiana a permanecer fuera de las calles, especialmente del centro, estos dos días, durante los cuales centrarán sus quejas en la subida del precio de los carburantes. De hecho, ya han indicado –tras los incidentes– que van a establecer nuevos controles de carretera de acceso a Puerto Príncipe este martes.

El Gobierno haitiano necesita mantener el precio del combustible para saldar su deuda con los países de PetroCaribe, que ha crecido hasta los 1.500 millones de dólares. «No podemos bajar el precio del gas», ha explicado el primer ministro, Evans Paul, en un comunicado.

Sin embargo, después de la huelga del pasado lunes, el Ejecutivo anunció una bajada del precio de la gasolina desde los 4,62 a los 4,25 dólares por galón. «Pedimos que se reduzca hasta los dos dólares por galón», ha dicho Assad Volcy, uno de los líderes de las protestas.

Las protestas por el precio de los carburantes se suman a tres meses de continuas manifestaciones contra Martelly que llevaron a la dimisión del antecesor de Paul y a la disolución del Parlamento por la imposibilidad de celebrar elecciones legislativas y municipales.

A pesar de las críticas internas, Martelly sigue respaldado por Estados Unidos y el resto de la comunidad internacional, incluido Naciones Unidas, que han alabado su compromiso con la recuperación del país, aunque también han urgido a celebrar elecciones.