Túnez estrena primer ministro de consenso tras arduas discusiones

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Maratónicas discusionesMehdi Jomaâ y una votación fueron necesarias para que hoy los tunecinos tengan un nuevo primer ministro, Mehdi Jomaa, cuyas misiones serán acelerar la redacción de la Constitución y convocar comicios legislativos y presidenciales.

Antes aún de emprender esas tareas, Jomaa, un ingeniero de 51 años y ministro de Industrias en el gobierno del primer ministro, el islamista Alí Larayedh, tendrá una misión que será observada por las fuerzas tunecinas en pugna: la formación de un equipo ministerial con personalidades independientes.

Jomaa es la antípoda generacional del anterior candidato, Mustapha Filali, quien de haber aceptado, habría roto un récord pues sus 91 años lo habrían convertido en la persona de mayor edad en ser designado para el cargo.

Filali declinó la propuesta debido a su avanzada edad y por protestas de la oposición laica las cuales sospechaban que podría ser víctima de las presiones del liderazgo de Annahda, que conserva intacta su base de apoyo.

La pugna entre Annahda, la fuerza islamista que ha gobernado en los últimos dos años, y sus oponentes laicos, encabezados por Beji Caid Essebsi, primer ministro del derrocado expresidente Zine El Abidine Ben Alí, y líder del Movimiento Nidaa Tounes (Llamado de Túnez, en árabe) detonó en julio pasado tras la muerte en un atentado del constituyente Mohamed Brahmi.

Sin embargo, las tensiones comenzaron en febrero pasado cuando miembros de una organización salafista asesinaron en la puerta de su casa al abogado izquierdista Chukri Belaid, crítico impenitente del titular del Interior Alí Larayedh, devenido primer ministro tras la renuncia del jefe del gabinete Hamad Jebali.

Desde la dimisión de Jebali la crisis tunecina adquirió cada vez facetas más agudas por las acciones de grupos armados salafistas en el noroeste del país y violentas protestas populares en el sur tunecino por el abandono oficial y la pobreza reinante en el área.

Disturbios en esta capital tras el atantedo contra Brahmi obligaron a Annahda a aceptar el inicio de conversaciones con sus contrincantes y a abandonar el poder en un plazo de semanas.