Tropas sudanesas retuvieron a 1.400 militares sudafricanos hasta que regresó Al Bashir

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Tropas sudanesasMilitares del Ejército de Sudán mantuvieron retenidos «a punta de pistola» a 1.400 militares sudafricanos para garantizar que el presidente sudanés, Omar Hasán al Bashir, lograba abandonar Sudáfrica evitando la orden de arresto internacional dictada por el Tribunal Penal Internacional (TPI), según ha informado el portal informativo sudafricano News 24.

Los militares sudaneses mantuvieron como «rehenes» a unos 1.400 militares sudafricanos que están desplegados en la región de Darfur cuando el presidente sudanés se encontraba en Sudáfrica y un tribunal de Pretoria había dado la orden de que no se le dejara abandonar el país hasta que decidiera si le detenía por la orden del TPI, que le acusa de crímenes de guerra y contra la Humanidad precisamente en Darfur.

Según expertos militares, la medida adoptada por Sudán conlleva que el Ejército sudanés intentó chantajear a Sudáfrica y que utilizó las vidas de los uniformados sudafricanos como garantía de retorno de Al Bashir. Las tropas sudanesas se retiraron de la zona en la que mantenían retenidos a los militares sudafricanos cuando el presidente sudanés aterrizó en Jartum, evitando así la orden de arresto.

«Estábamos tan asustados, rodeados por soldados. Entregamos munición extra a nuestras tropas por si la necesitaban», ha explicado este martes un militar sudafricano destacado en Sudán. Según el portal informativo sudafricano, el despliegue de las tropas sudanesas y las amenazas contra Sudáfrica comenzaron después de que Al Bashir se fuera a la cumbre de la Unión Africana en Johannesburgo, a donde llegó el sábado por la noche.

LISTOS PARA EL COMBATE

Los militares sudafricanos vieron llegar a soldados sudaneses fuertemente armados para rodear sus bases en las localidades de Kutum, Mellit y Malha y sus mandos les ordenaron que pasaran a la situación de listos para el combate.

«Los vehículos se aproximaron a nuestras bases y el comandante nos puso en estado de preparación número dos», ha contado otro uniformado sudafricano. Este estado conlleva que todas las tropas tienen que estar con uniforme de combate, completamente armadas y posicionadas en los búnkeres.

Otro soldado ha afirmado que si la situación se hubiera puesto peor, habrían tenido que «rendirse» para salvar sus vidas. «No puedes luchar contra el Ejército de un país con un batallón poco equipado», ha señalado.

Las Fuerzas de Defensa Nacional de Sudáfrica han pedido en los últimos años que se les doten de uniformes y vehículos blindados adecuados para poder ejercer su misión en Darfur. La entrega de estos materiales ha sido bloqueada por el Gobierno sudanés, que ha impedido a los vuelos de aviones sudafricanos entrar en su espacio aéreo.

«Estoy tan agradecido por el hecho de que Sudáfrica no haya arrestado a Al Bashir. El comandante del batallón ha dicho tras el aterrizaje de Al Bashir en Jartum que todas las tropas se han retirado. La calamidad ha terminado y ha vuelto la normalidad», ha afirmado un militar en un mensaje enviado a sus amigos en Sudáfrica.

Unos 1.400 militares sudafricanos cumplen misión en Darfur en el marco de una operación conjunta de Naciones Unidas y la Unión Africana (UNAMID). En una comparecencia informativa la semana pasada, el jefe del Ejército sudafricano, el teniente general Vusi Masondo, aseguró que las tropas y los rebeldes sudaneses están mucho mejor equipados que los militares sudafricanos, lo que les impide desarrollar su cometido.