Tribunal desautoriza a uno de los dos gobiernos libios en disputa

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Cour suprême libyenneLa Corte Suprema Constitucional libia declaró ilegal al gobierno del primer ministro Ahmed Maiitig, cuyo antecesor, Abdalla al Thini, rehúsa entregarle el poder, mientras una milicia armada presiona desde el este del país.

El tribunal considera que la elección de Miitig en el Congreso General Nacional (CGN) es inconstitucional, señala el dictamen, sujeto a la revisión de la Corte Administrativa, programada para dentro de algunas horas.

La decisión de los magistrados fortalece la postura de al Thiini y del exgeneral Khalifa Haftar, cabeza de un autodenominado Ejército Nacional Libio (ENL), a la que se han sumado bases aéreas y navales del este y el noroeste del país, tribus de la ciudad de Bengasi, este, y las Fuerzas Especiales.

Nombrado para sustituir al ex primer ministro Alí Zeidan, derrocado por un voto de no confianza en el CNG, El Thini renunció tras ser blanco de un atentado fallido en esta capital semanas atrás.

El CGN es el ente que ejerce de facto en este país los poderes Legislativo y Ejecutivo y la Hermandad Musulmana (HM) libia encabeza el bloque mayoritario en ese órgano.

A fines de mayo pasado Miitig fue elegido con el apoyo de los diputados de la HM en una sesión matizada por irregularidades, incluida la convocatoria de un sufragio después que la sesión había sido levantada.

Haftar y su ENL han jurado desarraigar de Libia a las que calificó como escoria islamita, en alusión a las milicias armadas las cuales facilitaron el pretexto para la agresión militar de la OTAN que derrocó al gobierno liderado por Muamar Gadafi, asesinado de manera brutal por sus adversarios.

La víspera, Haftar, quien vivió exiliado en Estados Unidos durante más de dos décadas, anunció que el ENL ha conseguido el 55 por ciento de sus objetivos en Bengasi, poco después de que la Fuerzas Aérea que lo sigue bombardeó posiciones de las milicias Ansar Al Sharia y Brigada 17 de Febrero.

Acorde con el exmilitar, un desertor del Ejército de la época de Gadafi, los milicianos huyen hacia las fronteras libias con Túnez y Argelia, pero la afirmación carece de confirmación independiente por la imposibilidad de llegar a la zona debido a la inseguridad que reina en este país norafricano.