The Elders exigen fin del conflicto sursudanés ante auge de hambruna

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Experimentados políticos del grupo The Elders (Los Consejeros) llamaron hoy a las partes en conflicto en Sudán del Sur a detener la violencia, como un paso clave para enfrentar la hambruna y la crisis humanitaria en ese país africano.

En una declaración a la que tuvo acceso aquí Prensa Latina, el grupo creado hace una década por el fallecido líder sudafricano Nelson Mandela para promover la paz mundial advirtió que todos los actores del conflicto, sobre todo el Gobierno y los opositores, son responsables de la actual situación.

Sudán del Sur vive desde diciembre de 2013 un escenario de violencia e inestabilidad, a partir de los enfrentamientos entre fuerzas leales al presidente Salva Kiir y militares seguidores de su principal rival, el exiliado exvicepresidente Riek Machar.

Un conflicto que ya deja el lamentable saldo de decenas de miles de muertos, más de dos millones de desplazados y una severa inseguridad alimentaria.

De acuerdo con el líder de The Elders, el ex secretario general de la ONU Kofi Annan, el sufrimiento imperante en la joven nación -obtuvo su independencia de Sudán en 2011- se agrava a diario con el conflicto.

Los responsables de esto deben rendir cuentas, afirmó.

Por su parte, la vicepresidenta del grupo, la exmandataria irlandesa Mary Robinson calificó la situación de una vergüenza y de un ataque contra los valores humanos.

Manifestamos nuestra solidaridad con el pueblo sursudanés y continuaremos nuestra presión para que se logren la paz y la justicia, subrayó.

Además de Annan y Robinson, integran el grupo de experimentados políticos la ex primera ministra de Noruega, Harlem Brundtland, los expresidentes Ricardo Lagos (Chile), Ernesto Zedillo (México) y Martti Ahtisaari (Finlandia) y el excanciller argelino Lakhdar Brahimi.

Completan la relación las activistas Ela Bhatt (India) y Hina Jilani (Pakistán), y la viuda de Mandela, Graca Machel, mientras ostentan la condición de miembros honorarios los expresidentes Jimmy Carter (Estados Unidos) y Fernando Henrique Cardoso (Brasil), y el arzobispo sudafricano y Premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu.