Sudáfrica refuerza sistema estatal de apoyo al sector femenino

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Jacob Zuma
Jacob Zuma

Por Jorge V. Jaime

Pretoria (PL) El Gobierno de Sudáfrica anunció oficialmente en enero su Declaración Programática de 2014, un plan nacional donde el respaldo al sector poblacional femenino es una prioridad capital para la administración del presidente Jacob Zuma.

Al liderar un acto del Comité Ejecutivo del Congreso Nacional Africano (CNA) en la provincia de Mpumalanga, Zuma enumeró las principales metas del partido gubernamental de cara al próximo lustro administrativo que comienza en este año electoral.

El Jefe de Estado y líder del CNA subrayó que el manifiesto partidista representa un compromiso para consolidar la construcción de la sociedad democrática sudafricana, donde las féminas han desempeñado un rol preponderante a lo largo de la historia.

En su alocución, Jacob Zuma recordó que Oliver Reginald Tambo (1917-1993), figura central e histórica del movimiento antiapartheid, siempre dijo que la lucha por la libertad y la soberanía nacional nunca estaría completa sin la emancipación de las mujeres.

Las sudafricanas han desempeñado un papel vital en la movilización de masas, en la lucha armada, y en la activación de la solidaridad. La realización de una sociedad no racial y democrática depende de la medida en que podemos contar con ellas en este proceso, enfatizó Tambo en 1990.

En ese sentido, Zuma celebró la actual representación femenina en la Asamblea Nacional que ha aumentado hasta un 45 por ciento y gracias a esos números Sudáfrica ocupa el tercer lugar en el mundo en términos de representación de mujeres en el Parlamento.

En la reunión del CNA en Mpumalanga, otros altos dirigentes del gremio político oficial recordaron que la esperanza de vida de las féminas sudafricanas supera los 60 años, al tiempo que el Estado las protege contra la violencia intrafamiliar o los maltratos domésticos.

A fines de 2013 y en coordinación con delegados de Naciones Unidas, el gobierno sudafricano activó una campaña permanente en las nueve provincias por la No Violencia contra la Mujer.

La ministra para la Mujer, los Niños y las Personas Discapacitadas, Lulama Marytheresa Xingwana, explicó que el programa incluye visitas a comunidades rurales alejadas de centros metropolitanos, pero también a barrios urbanos de familias pobres.

Los primeros recorridos los iniciamos por las localidades de Johannesburgo Metro y el vecindario de Diepsloot, en la provincia de Gauteng, donde marchamos casa por casa para compartir experiencias con los pobladores, indicó Xingwana.

La funcionaria agregó que el gabinete de Zuma trabaja además para convertir al Plan Nacional por las Niñas y Niños en acciones tangibles y urgentes en pos de multiplicar el cuidado y la optimización de los estándares de vida de la infancia.

En Sudáfrica más de 40 mil niñas son cabezas de familia y garantizan la comida diaria del resto de sus parientes, con mayor incidencia de ese fenómeno en la provincia de KwaZulu-Natal, en el sureste, reveló una investigación institucional difundida en noviembre último.

También en octubre del año pasado la administración nacional anunció la implementación de un programa de seguridad alimentaria -con un presupuesto extraordinario de 204 millones de dólares- para familias pobres que abarcará un período hasta 2022.

Bajo el nombre de Fetsa Tlala (sin hambre), el programa asistencial estará bajo la supervisión del Departamento de Agricultura, Floresta y Pesca y tendrá efecto positivo principalmente en núcleos familiares dirigidos por madres solteras.

La idea del Ejecutivo, liderado por el CNA, es promover una agricultura sostenible y autosuficiente en comunidades de bajos recursos e incrementar la producción de alimentos básicos en otras regiones.

Además se pretende crear oportunidades adicionales de trabajo, multiplicar el acceso a una alimentación adecuada, y diversificar el escenario general agroeconómico de la nación austral.

Datos de organizaciones no gubernamentales indican que en Sudáfrica, con 53 millones de habitantes, un 30 por ciento de los núcleos familiares pueden ser clasificados en el renglón de la inseguridad nutricional.

Sobre la base de una historia de mujeres célebres por su activismo social -entre otras, Winnie Madikizela-Mandela, Nkosazana Dlamini-Zuma o Mamphela Ramphele-, el país ha desarrollado en dos décadas una serie de programas para defender el rol femenino en el desarrollo nacional.

Atrás, en 1948, el Partido Afrikaner subió al poder con su política de apartheid e implementó leyes rígidas e implacables contra la mezcla de razas o etnias, un sistema funesto por el cual salieron perjudicadas sobre todo las negras sudafricanas. Pero antes, en 1912, en lo que probablemente fue la primera campaña de resistencia de masas en la llamada Nación del Arcoiris, mujeres indias en la localidad de Newcastle animaron a trabajadores del sector minero a ir a la huelga en protesta frente a salarios de hambre.

Seis años después, Charlotte Makgomo Maxeke fundó la primera organización de mujeres sudafricanas: la Liga de Mujeres Bantúes, un grupo creado como foco de resistencia ante arbitrarias leyes sobre permisos de tránsito impuestas por el gobierno.

Entre los años 1930 y 1940 hubo muchos casos de protestas masivas, manifestaciones y campañas de resistencia civil en las cuales participaron las féminas o fueron eventos liderados por mujeres.

En 1943, las mujeres comenzaron a militar también en el Congreso Nacional Africano, y poco tiempo más tarde fue instituida la Liga de Mujeres del CNA, con Ida Mtwana como su primera presidenta.

La lucha de las sudafricanas se hizo más militante en la década de 1950, cuando miles de negras, mestizas e indígenas participaron en la llamada Campaña del Desafío, que implicó una violación deliberada de las leyes del apartheid.

Dos años más tarde fue establecida la Federación de Mujeres de Sudáfrica gracias a la conjunción del Congreso Indio y la Liga Femenina del CNA. Con el respaldo de los sindicatos, el nuevo foro refrendó la Carta de la Mujer, texto denuncia de las normas discriminatorias.

Las mujeres están logrando un fuerte protagonismo en la política sudafricana como resultado de las reformas radicales iniciadas en la década de 1990 por el Congreso Nacional, sostienen analistas.

En 1994 las féminas ganaron la elección en 80 de los 400 escaños de la Asamblea Nacional, y una mujer, Frene Ginwala, fue elegido Presidenta del Parlamento.

Nelson Mandela, como Presidente, nombró a dos ministras en mayo de 1994. Además tres mujeres fueron viceministras a principios de 1995, una de ellas, la exesposa de Mandela, Winnie, fue nombrada con ese cargo para la cartera de las artes, la cultura, la ciencia y la tecnología.

La eliminación de la violencia, de desigualdades relacionadas con el género y la mejora de oportunidades educativas han sido aspectos universalmente apoyados por el CNA, que ahora se dirige hacia unos comicios generales donde se espera nuevamente una extensa participación de jóvenes y mujeres sudafricanas.