Sudáfrica despide con altos honores a Winnie Mandela

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Sudáfrica dio el último adiós a la veterana combatiente antiapartheid Winnie Mandela, con una multitudinaria ceremonia fúnebre en Johannesburgo y un sepelio reservado para jefes de Estado y Gobierno.

El féretro con sus restos fue trasladado desde la residencia de Winnie hasta el cercano Estadio de Orlando, en la barriada de Soweto, seguido por una procesión encabezada por sus hijas, nietos, hermanas y familiares, acompañados por el presidente Cyril Ramaphosa, así como otros dirigentes y personalidades.

Al amanecer tuvo lugar una ceremonia en la residencia familiar, en el que su cadáver resultó expuesto, se pronunció un sermón y el féretro fue cubierto con la bandera de Sudáfrica.

En su panegírico, Ramaphosa destacó que ella habló cuando otros callaron, fue capaz de movilizar y liderar a los sudafricanos contra el apartheid cuando otros fueron forzados al exilio, tuvo gran coraje y compromiso y el régimen de segregación racial no fue capaz de callarla ni atemorizarla, pese a todas las acciones en su contra.

Señaló que Winnie tuvo ella misma que curar sus heridas la mayor parte de su vida, aunque siempre estuvo dispuesta a aliviar las de su país.

El presidente puntualizó que ella fue el símbolo de la resistencia y considerada como una amenaza por el régimen del apartheid, el cual desafió pese a todos los intentos en su contra y que no pudo enmudecerla ni atemorizarla.

Recordó que Mama Winnie ofreció el liderazgo en los momentos más difíciles del apartheid sin esperar compensación porque su conciencia y convicciones no le dejaron otra opción que la de resistir.

La Madre de la Nación murió, pero está con nosotros, ella vive en los pobres, en los trabajadores, en quienes son abusados…, en la conciencia de los agentes de seguridad del apartheid por todo lo que le hicieron, afirmó Ramaphosa.

Deseó a Winnie un descanso eterno en paz luego de una larga carrera durante su vida.

Los restos de esta mujer considerada la Madre de la Nación fueron trasladados la tarde del viernes desde la funeraria hasta su casa y miles de personas a lo largo del camino le rindieron tributo póstumo.

Decenas de miles de sudafricanos colmaron desde horas tempranas de la mañana la instalación deportiva de Orlando, con participación del presidente Ramaphosa y los jefes de Estado de la República del Congo, Denis Sassou Nhuesso, y de Namibia, Hage Geingob, así como el activista de derechos humanos de Estados Unidos Jesse Jackson, entre otras muchas personalidades.

Los numerosos discursos en honor de Mama Winnie durante este multitudinaria despedida incluyeron los de Filike Mbabula a nombre del Congreso Nacional Africano, Bathabile Dlamini como líder de su Liga de Mujeres, el ministro de Energía, Jeff Radebe, en representación de la familia, y el jefe de gobierno de la provincia de Gauteng, David Makhura.

También habló Julius Malema, líder del opositor partido Luchadores por la Independencia Económicas, organización que el miércoles rindió tributo a Winnie con un memorial en la provincia de Estado Libre.

Sus hijas Zindzi y Zenani, sus hermanas y dos nietos, uno de los cuales dio lectura al obituario, rindieron asimismo sus respetos ante la concurrida audiencia, que cantó en honor de esta valerosa mujer que se convirtió en la cara de Sudáfrica durante los años de represión del régimen del apartheid.

Su hija Zenani Dlamini agradeció las numerosas muestras de dolor, afecto y apoyo recibidas desde la muerte de Winnie el 2 de abril y expresó: ‘estoy aquí para llorar a mi madre y también celebrar su vida’.

‘La suya es una de las más particulares historias recientes porque ella fue capaz de enfrentar uno de los regímenes más malvados del pasado siglo y triunfó’, remarcó la descendiente.

El homenaje final a Winnie, que se extendió por más de cuatro horas, terminó con un sermón que dio paso a honores militares que se rinden a los jefes de Estado y Gobierno, antes de que el cortejo se dirigiera hacia el cementerio Fourways Memorial Park de Johannesburgo.