Sudáfrica atraviesa tormenta de huelgas y amenazas recesivas

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NumsaPor Jorge V. Jaime

La segunda huelga multitudinaria que golpea a la macroeconomía de Sudáfrica este año entró hoy en su quinta jornada con potenciales mayores impactos negativos en los sectores energéticos, automotores y de embalajes.

El sindicato Unión Nacional de Trabajadores Metalúrgicos (Numsa) inició el 1 de julio el paro por tiempo indefinido para exigir un aumento de 12 por ciento en los salarios, nuevos subsidios para viviendas y la eliminación de los intermediarios laborales.

Trascendió que la medida de fuerza de 220 mil obreros está afectando el suministro de los envases de latas para bebidas y piezas de automóviles, y ambos sectores están planeando detener producciones si la huelga dura más de dos semanas.

Por otro lado, el gremio metalúrgico advirtió que Sudáfrica se enfrenta a la probabilidad de un apagón general como respuesta a un edicto de la compañía energética pública Eskom que prohibe a sus trabajadores el derecho a huelga porque pertenecen a un campo económico de alto valor social e industrialmente prioritario.

Según el vocero de Numsa, Stephen Nhlapo, los trabajadores de Eskom están decididos de todas formas a comenzar una huelga ilegal en este campo, si la corporación no garantiza aumentos salariales de dos dígitos.

Esta nueva protesta sindical se calcula tendrá un costo de 28 millones de dólares diarios y amenaza con conducir al país hacia una recesión, si el segundo trimestre fiscal también arroja cifras negativas.

El primer periodo económico de este año ya fue perjudicado por la prolongada huelga en el sector del platino que, efectuada entre enero y junio, dejó pérdidas para la industria doméstica por más de dos mil millones de dólares.

La víspera el consorcio estadounidense fabricante de automóviles General Motors suspendió la producción en su principal planta de Sudáfrica con el argumento de que el paro laboral perjudicó su cadena de suministros de piezas.

Esta desmovilización de la mano de obra crucial en el sector metalúrgico es económica y socialmente preocupante y el gobierno nacional debería mediar para evitar daños mayores, recomendó la Cámara de Comercio e Industria de Sudáfrica (Sacci).