El sol del Sahara hacia Europa: megaproyecto solar tunecino pretende alimentar a la UE

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La Unión Europea parece decidida a deshacerse de los combustibles fósiles y potenciar las fuentes de energía renovables. Pero no es fácil generar energía solar en el sombrío norte de Europa, por ejemplo. Por eso la UE ha decidido buscar zonas más soleadas para construir una planta de energía solar gigante y han apostado por Túnez.

El desarrollador TuNur ha solicitado ya la autorización para construir una enorme planta solar en las afueras del Sahara tunecino, con conexiones de red submarina a Europa. No es la primera vez que se intenta aprovechar los inmensos recursos de sol del desierto del Sahara para dar energía a Europa, pero poco se había conseguido hasta ahora.

TuNur debe convertirse en el primero en hacer realidad el sueño de exportar la energía solar, explica el sitio Climate Home. La solicitud de permiso para construir la planta con una capacidad de 4,5 GW de capacidad cerca de Rjim Maatoug, en el suroeste del país, ya ha sido entregada a las autoridades correspondientes.

Con una inversión estimada en 1.600 millones de euros, la primera fase (de 250MW) y con conexión a Malta, podría estar en funcionamiento en 2020, según declaró el director ejecutivo de la empresa, Kevin Sara.

Aprovechando el abundante sol de la zona y las amplias áreas de tierra no cultivada, TuNur planea utilizar la tecnología de energía solar concentrada, que funciona reflejando los rayos del sol sobre una torre central desde una gran variedad de espejos. La planta inicial de 250MW ya sería una de las mayores instalaciones solares térmicas del mundo.

Una vez concluido, el proyecto cubriría unas 25.000 hectáreas de tierra que no es lo suficientemente buena para la agricultura. “La gente local está encantada de que vayamos a hacer algo con ella”, aseguró Sara.

En 2014, Túnez se convirtió en el tercer país del mundo en incluir la protección del clima en su constitución. Esto fue seguido por una ley de energía renovable en 2015.

TuNur se considera capaz de dar energía eléctrica a más de cinco millones de hogares europeos o ‘combustible’ para unos siete millones de vehículos eléctricos.