Según Argelia, la situación en Sáhara Occidental «pone en duda la credibilidad de la ONU»

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Ramtane LamamraEl ministro de Exteriores de Argelia, Ramtane Lamamra, ha reiterado este jueves el llamamiento de su país a Naciones Unidas para que garantice la celebración de un referéndum sobre la independencia de Sáhara Occidental, recalcando que la situación «pone en duda la credibilidad» del organismo.

«Un cuarto de siglo después del alto el fuego entre las partes en conflicto (…) el pueblo saharaui sigue sufriendo la ocupación y lo que ello conlleva», ha lamentado durante su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas.

«Las tergiversaciones y tentativas de huir de las responsabilidades han impedido alcanzar una solución a este conflicto, que amenaza la paz y la estabilidad en la región y que pone en duda la credibilidad de la ONU», ha sostenido.

En este sentido, ha reclamado al organismo internacional «que fije una fecha definitiva para la organización de un referéndum que siga las resoluciones pertinentes de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad».

«Argelia no ahorrará ningún esfuerzo para ayudar a las partes en conflicto y a Naciones Unidas a poner rápidamente en marcha esta solución, que el hermano pueblo saharaui pide a voces», ha subrayado.

Las palabras de Lamamra han llegado un día después de que el rey Mohamed VI de Marruecos afirmara que rechazará «cualquier aventura irresponsable» sobre la diputa territorial de Sáhara Occidental, en un discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas leído por el príncipe heredero, Mulay Rachid.

«Naciones Unidas, que celebra hoy su 70º aniversario, ha llegado a la edad de la madurez, la sabiduría y la responsabilidad. Estos son los mismos principios y valores que deben regir la acción de la comunidad internacional para resolver los conflictos regionales», sostuvo.

Así, recalcó que el trabajo de la ONU «no debe ser un factor de inestabilidad para los países que contribuyen a la acción y a la cooperación multilateral», agregando que «Marruecos rechazará cualquier aventura irresponsable» en el caso de Sáhara Occidental.

En este sentido, apuntó que «muchas potencias internacionales son plenamente conscientes de las concepciones alejadas de la realidad que son elaboradas en las oficinas, así como de las propuestas falaces que no pueden más que poner en peligro la situación en la región».

Por último, el monarca expresó su «esperanza» en que «Naciones Unidas continuará sus esfuerzos para arreglar los diferendos a través de vías pacíficas, manteniendo su compromiso con el respeto y la integridad territorial de los países para lograr la paz, la seguridad y la estabilidad a la que aspiran los pueblos del mundo».