Se encaraman a la valla durante 16 horas tras un nuevo asalto

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MelillaUnos 80 inmigrantes han permanecido durante 16 horas encaramados a la valla fronteriza de Melilla, en un nuevo asalto masivo protagonizado por unas 600 personas, que ha finalizado a las nueve de la noche cuando el último subsahariano ha bajado tras 16 horas a una altura de unos seis metros.

Según han informado a Efe fuentes policiales y la Delegación del Gobierno en un comunicado, la nueva tentativa de entrada ha comenzado sobre las 4:45 horas, momento en el que unos 500 subsaharianos, a la carrera, han tratado por todos los medios de cruzar la valla.

Una hora y media más tarde, unos 30 lo intentaban por el puesto fronterizo de Beni Enzar, que ha tenido que cerrarse durante algo más de diez minutos.

En el primer intento, unos 70 de ellos han conseguido superar la primera valla y subirse a la segunda, todo ello, pese a la malla antitrepa, instalada hace apenas unas semanas.

La mayoría de los encaramados han aguantado más de nueve horas, aunque, pasado este tiempo, algunos han comenzado a descender de los seis metros de altura de la verja en la que se sostenían, antes de ser entregados aMarruecos por agentes de la Guardia Civil.

Los más «resistentes», unos quince, todavía continuaban subidos a la valla transcurridas catorce horas, todo ello, pese al sofocante calor, a la falta de comida y de agua.

Eso sí, la fuerza de los primeros minutos, en la que los inmigrantes lanzaban sus tradicionales cánticos de «Bosa, Bosa» y «libertad, libertad», iban perdiendo ímpetu con el paso del tiempo.

El último de los inmigrantes que quedaba encaramado se ha bajado de la verja sobre las nueve de la noche, tras permanecer unas 16 horas a una altura de unos seis metros.

Algunos compatriotas del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) se han acercado a lo largo de la jornada a animar a los encaramados, que se encontraban en una zona conocida como Villa Pilar, que ha permanecido en todo momento cortada al tráfico e, incluso, por momentos, se ha restringido el acceso a los medios de comunicación.

La Delegación del Gobierno ha informado a última hora que ningún inmigrante ha conseguido acceder a la ciudad autónoma, si bien cuatro subsaharianos han sido trasladados al Hospital Comarcal de la ciudad, al presentar traumatismos «no graves».

Cruz Roja había informado de que había trasladado a cinco al Hospital Comarcal.

Según la Delegación, la colaboración de las fuerzas marroquíes y el despliegue realizado por la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla han evitado que estas tentativas se consumaran.

Ayer accedieron a la ciudad alrededor de 80, entre ellos el más de medio centenar que había permanecido durante seis horas encaramados, algo que, sin embargo, hoy no se ha producido, ya que Marruecos se ha ido haciendo cargo de aquellos que descendían de la valla.

Melilla sigue registrando una extrema presión migratoria, que sufre desde hace meses, lo que hace que 2014 sea ya un año récord, superior incluso a 2005, el de la conocida como crisis de las avalanchas.

Para hacer frente a esta presión, que se une a la que se vive en el Estrecho con la llegada de pateras, el Ministerio del Interior ha reforzado con 475 agentes el número de efectivos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil en Ceuta, Melilla y Algeciras.

En Melilla, esa mayor presencia policial supone un añadido de 275 agentes: 200 pertenecientes a nueve Módulos de Intervención Rápida de la Guardia Civil y 75 de cinco subgrupos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) o antidisturbios.

Una parte del refuerzo de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) del instituto armado ha participado hoy en la contención del nuevo intento de entrada masiva, agentes que, en esta ocasión, llevaban guantes y mascarillas, una medida de prevención ante la creciente preocupación por el virus del Ébola.

La presencia policial también ha sido notable al otro lado de la valla, en Marruecos, un país que ha reconocido que ha habido «disfunciones» en la última llegada masiva de pateras.

Precisamente, el secretario de Política Federal del PSOE, Antonio Pradas, ha exigido al Gobierno que intensifique la colaboración con Marruecos en materia de inmigración y ha calificado de «drama humanitario» la masiva llegada a puertos como el de Tarifa (Cádiz) y los asaltos a las fronteras de Ceuta y Melilla.