Ruanda niega acuerdo con Israel para acoger a inmigrantes africanos

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El Gobierno de Ruanda negó la existencia de un acuerdo con Israel para hacerse cargo de los más de 35 mil inmigrantes africanos que el Ejecutivo israelí pretende expulsar del país antes de abril.

El ministro ruandés de Asuntos Exteriores, Olivier Nduhungirehe, calificó las informaciones como falsas, aunque reconoció que hubo negociaciones al respecto hace unos cuatro o cinco años, pero sin acuerdos.

Nduhungirehe aclaró que las negociaciones que su Gobierno está llevando a cabo son con la Unión Africana (UA) para acoger a los inmigrantes en Libia, donde han sufrido violaciones de sus derechos humanos.

La negativa se suma a la expuesta la víspera por el Gobierno de Uganda, que también rechazó las versiones de prensa que la daban como destino de los repatriados.

Uganda está preocupada por estos informes. No tenemos tal acuerdo con el gobierno de Israel para enviar refugiados aquí, indicó el ministro de Asuntos Exteriores, Henry Okello Oryem.

Estas afirmaciones complican el panorama para los inmigrantes en situación irregular, a quienes las autoridades israelíes les dieron hasta abril para marcharse del país.

De acuerdo con el programa de Israel, los migrantes tienen hasta fines de marzo para partir, cada uno recibirá un boleto de avión y dos mil 900 euros para hacerlo, y los que permanezcan en territorio israelí serán arrestados.

Muchos de los indocumentados de África alegan que huyen de los conflictos y la persecución y buscan el estatuto de refugiado, pero los funcionarios israelíes sostienen que son inmigrantes económicos y se resisten a reconocerlos como refugiados.

La expulsión a un tercer país es considerada por varios tribunales como incompatible con el derecho internacional y la Convención de las Naciones Unidas sobre refugiados de 1951, de la cual Israel también es parte.

En agosto pasado, el Tribunal Superior de Justicia del país de Oriente Próximo dictaminó que como las deportaciones solo pueden llevarse a cabo con el acuerdo de los migrantes, la negativa a abandonar Israel no puede considerarse un comportamiento no cooperativo, ni ser penado con la cárcel.