Ruanda expulsa a 400 burundeses acusados de espionaje

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BurundesesRuanda ha deportado entre el jueves y el viernes a unos 400 burundíes tras acusarles de espionaje y de provocar tensiones entre los dos países, cuyas relaciones se encuentran en un momento tenso debido a la crisis política que vive Burundi, ha señalado un funcionario este domingo.

Es la segunda expulsión de este tipo que se produce en un mes y que ha generado un total de 1.700 deportaciones de burundeses.

Uno de los expulsados, un joven que ha preferido ocultar su nombre por miedo a ser identificado, ha señalado en declaraciones a Reuters que las autoridades de Ruanda lo acusaron de espionaje. «Hemos sido acusados de ser enviados por el Gobierno de Burundi para espiar a Ruanda», ha explicado.

René Mukandori, funcionario del Gobierno de Burundi, ha confirmado a Reuters la expulsión y ha explicado que ocurrió entre el jueves y el viernes y que la mayoría de los deportados eran originarios de Bugabira, una localidad del norte de Burundi.

Gille, otro hombre de los deportados a Burundi, ha explicado que los expulsados no eran refugiados recién llegados, sino que habían llegado a Ruanda hace años en busca de oportunidades económicas. «Fuimos a buscar una mejor vida. Una vez que llegamos allí, algunos alquilamos campos de cultivo y (…) no nos han dejado tiempo para cosechar lo que está en nuestra tierra», ha señalado.

Las autoridades ruandesas no han realizado de momento comentarios al respecto, pero la ministra de Exteriores de Ruanda, Louise Mushikiwabo, explicó a los periodistas la semana pasada que los burundeses que han sido expulsados se encontraban ilegalmente en el país. Burundi ha acusado a Ruanda de interferir en su crisis política. Sin embargo, Ruanda ha negado todas las acusaciones.

Burundi vive una profunda crisis política desde que el presidente, Pierre Nkurunziza, prolongase su estancia en el cargo durante un polémico tercer mandato que ha generado enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad del Gobierno burundés y manifestantes y rebeldes que consideran que el presidente está incumpliendo la Constitución.

La violencia en Burundi ha sacudido a los países vecinos y ha alcanzado a Ruanda y otros países de la región de África central donde todavía permanecen frescos los recuerdos del genocidio de 1994 en Ruanda donde, al igual que en Burundi, predomina una una mayoría hutu frente a la minoría tutsi.

El presidente de Ruanda, el tutsi Paul Kagame, ha señalado en varias ocasiones que no permitirá que se repita el genocidio en la región y se ha mostrado crítico con la gestión de la crisis que el presidente burundés, que dirigió un grupo rebelde hutu durante la guerra civil de Burundi, está llevando a cabo.

Alrededor de 250.000 personas han huido de la violencia en Burundi y la mayoría de ellos se encuentran ahora en campos de refugiados en Ruanda y Tanzania.