Riek Machar acusa al gobierno de romper cese el fuego

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Riek MacharEl líder opositor Riek Machar acusó  en esta capital al gobierno de Sudán del Sur de romper el recién firmado acuerdo para la paz en ese país.

Machar afirmó en conferencia de prensa que el presidente sursudanés, Salva Kiir, carece de la autoridad necesaria para controlar a sus tropas las cuales continúan atacando los campamentos rebeldes.

A pocas horas de la firma del pacto, el pasado miércoles, los militares desataron fuertes combates en la localidad de Malakal, del estado de Alto Nilo, que se extendieron a otras regiones y ponen en peligro el logro de la paz, aseguró la fuente.

Por su parte, el mando castrense sursudanés rechazó tales acusaciones. El coronel Philip Panyang Aguer, portavoz del ejército, aseveró que fueron los opositores quienes iniciaron los ataques mediante el empleo de artillería pesada contra las posiciones de esa fuerza.

Aguer expresó que Machar miente y demandó el monitoreo de la situación por parte de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD), organismo regional que actúa como principal mediador en el conflicto.

La guerra civil en Sudán del Sur comenzó en diciembre de 2013 cuando Kiir acusó al entonces vicepresidente Machar de planificar un golpe de estado, tras lo cual se desataron enfrentamientos con un saldo de 50 mil muertos y dos millones de desplazados.

Kiir y Machar integraron el sureño Movimiento Popular de Liberación de Sudán (MPLS), pero pertenecen a diferentes comunidades: el presidente es dinka, y su principal enemigo, nuer. Para algunos observadores, se asiste a una confrontación entre clanes por el control de las riquezas del país.

La aceptación del tratado por las partes era, en criterio de analistas, lo menos difícil, el mayor reto es mantener lo acordado y lograr la paz verdadera.

El presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, firmó finalmente el 26 de agosto en presencia de los jefes de Estado de Kenya, Uganda, Sudán y Etiopía, el acuerdo de paz, pero su inconformidad con el texto indica que la tranquilidad podría durar poco.

Tras sellar el pacto el mandatario declaró que el documento «contiene muchas cosas que debemos rechazar» y agregó que «ignorar nuestras reservas no sería del interés de una paz justa y duradera» que finalice el conflicto.

Al conocer tales críticas Machar manifestó que tal posición del presidente sursudanés resulta desalentadora y pone en duda su compromiso a la hora de aplicarlos.

Ante tales discrepancias Ellen Margrethe Loe, enviada especial de la ONU para el país africano, opinó que «hay muchos obstáculos por delante. La paz, la estabilidad y la prosperidad no vendrán a Sudán del Sur durante la noche».