Refugiados sursudaneses en estampida hacia Uganda

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Miles de sursudaneses cruzan en estampida hoy hacia Uganda para huir de lo que califican de atrocidades del Ejército leal al presidente Salva Kiir y los rebeldes fieles a su adversario, el vicemandatario Riek Machar.

El flujo de refugiados amenaza con colapsar las posibilidades de auxilio de las autoridades ugandesas, debido a que un número indeterminado, pero crecido, de potenciales refugiados están escondidos en zonas boscosas en espera de la oportunidad para cruzar los bordes limítrofes.

Los soldados allanan las viviendas y demandan información sobre los insurgentes; cuando no la obtienen ultiman a los interrogados o los arrestan y después los matan, según testigos cuyos relatos carecen de confirmación independiente.

Muchas de las víctimas de la violencia son ancianos y menores que tienen menos posibilidades físicas para desplazarse con rapidez o resistencia para huir, añadieron, los informantes.

La magnitud de la crisis provocó una exhortación de la Agencia de la ONU para los Refugiados a acelerar el envío de ayuda humanitaria para enfrentar la crisis.

Necesitamos de emergencia agua potable, carpas, médicos, alimentos y medios para atender a los niños, dijo la portavoz del Comité de Emergencia creado por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados Agnes Agnes Kanyonyi.

La funcionaria especificó que hasta el presente han recibido solo el 11 por ciento de los fondos mínimos requeridos para atender a las necesidades básicas de los 832 mil desplazados a causa del conflicto en Sudán del Sur, el país más joven de Africa.

Surgido de la separación de Sudán (norte) de mayoría árabe y confesión musulmana, Sudán del Sur proclamó su independencia el 9 de julio de 2011, pero dos años después el presidente Salva Kiir acusó al vicepresidente Machar de organizar un golpe de Estado.

Machar alega que el mandatario trata establecer en el país un régimen dictatorial.

Un posible factor de disensión entre ambos hombre es que pertenecen a diferentes etnias: el jefe de Estado pertenece a la etnia dinka y su rival a la nuer.

A lo largo de su historia las disensiones tribales han sido una de las taras congénitas de Africa e incluso, como en el caso de la actual Sudáfrica, fue capitalizada por los colonialistas europeos para establecer su control hegemónico en el continente durante siglos.