Reclamos por derechos laborales signan el 1 de mayo etíope

0
172
Por Richard Ruíz Julién
La subida de salarios y el perfeccionamiento de los programas de seguridad social fueron los principales reclamos expuestos hoy por el movimiento obrero de Etiopía, cuando el mundo celebra el Día Internacional de los Trabajadores.

La Confederación de Sindicatos de este país del Cuerno africano insistió una vez más al Gobierno para que tome medidas urgentes en ese sentido, al exponer incluso la inexistencia de una escala salarial uniforme en las empresas.

Ello, en opinión del jefe de Relaciones Públicas de esa entidad, Measho Berihu, constituye una demanda con más de 15 años de antigüedad, sin que a la fecha haya una respuesta concreta de parte de las autoridades.

El organismo puntualizó la importancia de promover y garantizar aún más el derecho de los trabajadores a la sindicalización y a negociar, lo que crearían una paz industrial sostenible y duradera en una organización determinada.

No obstante, Berihu resaltó el hecho de que en Etiopía tales violaciones no son frecuentes, como tampoco las huelgas o procesos judiciales complejos, pues las deficiencias intentan resolverse por medio del diálogo.

El investigador Yosef Ketema aprovechó para recordar a todos los empleadores, estatales o privados, que demuestren un compromiso inquebrantable con el respeto del derecho del trabajador a congregarse en asociaciones y el trato adecuado.

Pero, apuntó, los obreros etíopes deben renovar también sus compromisos de batallar por un país próspero y alcanzar así los objetivos de desarrollo nacionales.

Para los sindicatos, el logro de salarios dignos para sus miembros es una meta clave para alcanzar los objetivos de desarrollo, incluido el de pasar a ser una nación de ingresos medios, consideró Admasu Adamus, profesor de la Universidad de Addis Abeba.

Sin embargo, manifestó, todavía es preciso establecer los mecanismos que podrían utilizar las organizaciones para ello, a saber, sistemas para fijar un salario mínimo o llevar a cabo la negociación en la industria.

Los especialistas consideran que ello servirá de referencia para que los empleadores no puedan recortar sueldos, aplicables por ley, y garantiza a su vez que la fuerza laboral de empresas con menos poder económico perciba la misma remuneración.

Un pago mínimo nacional demostraría el compromiso del Gobierno con mejorar las condiciones de los trabajadores y contribuiría además a la responsabilidad fiscal y a la transparencia, subrayó Adamus.

Entre los inconvenientes del sistema figura la no participación de los obreros en el establecimiento de la cuantía, la falta de flexibilidad y el hecho de que el salario no siga el ritmo de la inflación, detallaron los expertos.

Así, concluyeron, existe también el riesgo de que los empleadores no estén dispuestos a pagar por encima del salario mínimo, incluidos los que tengan mejores resultados económicos.