Prosigue en Italia debate sobre intolerancia asociada a inmigración

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El debate sobre las manifestaciones de intolerancia y odio asociados al tema migratorio prosigue en el primer plano de la campaña con vistas a los comicios legislativos italianos del próximo 4 de marzo.
A inflamar tensiones y azuzar temores en torno a la presencia en el país de un creciente número de inmigrantes irregulares provenientes principalmente de países del África subsahariana, contribuyó el ataque a tiros perpetrado en la ciudad de Macerata por un supremacista blanco, con un saldo de seis heridos.

Luca Traini, de 28 años, cabeza rapada, aficionado al fisiculturismo, con un pasado vinculado a organizaciones de extrema derecha y candidato en las elecciones municipales de junio del año pasado por la entonces Liga Norte, actuó de esa manera para vengar la muerte de Pamela Mastropietro.

El cadáver descuartizado de la joven toxicodependiente de apenas 18 años, reportada como desaparecida el 30 de enero último tras escapar de un centro de rehabilitación, fue hallado en dos valijas abandonadas al borde de una calle apartada en la zona industrial de Pollenza, a unos 11 kilómetros de Macerata.

Como presunto responsable del hecho fue arrestado un nigeriano de 29 años con antecedentes por despacho de drogas, en cuyo apartamento la policía encontró el vestido ensangrentado de la joven asesinada y otros elementos que lo inculpan.

Un par de horas después, Traini fue detenido junto al Monumento a los Caídos de la ciudad, mientras realizaba el saludo romano popularizado en la primera mitad del siglo pasado por el nazi-fascismo, al tiempo que las autoridades encontraban en su vivienda literatura y símbolos propios de esa ideología.

El hecho desató de inmediato un torrente de reacciones con la condena unánime de parte de las principales fuerzas contendientes en el proceso electoral, aunque desde perspectivas diferentes, con duras críticas de la oposición de derecha a la política migratoria del gobierno.

En la más reciente, el ex primer ministro y líder del partido Fuerza Italia, Silvio Berlusconi, expresó que en Italia existen más de 600 mil inmigrantes en situación migratoria irregular, a los cuales calificó de ‘una bomba social a punto de explotar’ porque son personas dispuestas a delinquir.

En declaraciones a un canal televisivo, el magnate mediático reiteró la promesa, con la cual coinciden las demás agrupaciones integrantes de la coalición electoral de centro-derecha, de repatriar a quienes no tengan autorización para permanecer en Italia si, como resultado de las elecciones llegan al gobierno.

Por su parte, el alcalde de Macerata, Romano Carancini, miembro del gobernante Partido Democrático, afirmó que el ataque protagonizado por Traini fue ‘una represalia nazi-fascista de una persona que en un bar declaró que saldría a dispararle a los negros’.

No se trata -subrayó citado por ANSA- de un hecho aislado, es un fermento que debemos ser capaces de combatir y frenar de manera explícita y no ambigua.