Prosigue investigación sobre muerte activista antiapartheid 45 años

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La vista sobre la sospechosa muerte hace 45 años del joven activista antiapartheid Ahmed Timol prosigue en Johanesburgo con una inspección del lugar de los hechos y nuevos testimonios de Salim Essop, quien fuera detenido con él.

La reapertura del caso a petición de la familia comenzó ayer en esa ciudad sudafricana con las declaraciones del investigador Ben Nel y del abogado de la defensa Howard Varney, quien aseguró que puede probar la red de mentiras inventada entonces por la policía para ocultar la brutalidad del régimen del apartheid.

Timol, de 29 años, fue arrestado junto Essop en 1971 por transportar propaganda del Congreso Nacional Africano y el Partido Comunista de Sudáfrica y murió cinco días después cuando estaba en prisión, presuntamente al saltar desde el décimo piso de la estación de policía.

Un magistrado llamado JJ de Villiers dictaminó en aquella ocasión que Timol no había sido torturado durante su detención en la que fuera estación de policía de la Plaza John Vorster y que todo parecia probar que se había quitado la vida.

Esta opinión hizo que el caso nunca fuera llevado ante la justicia y ni identificados los responsables.

En su testimonio ante la corte, Essop narró las torturas a que fue sometido tan pronto fue detenido junto a Timol, pero fundamentalmente cuando fue trasladado a la estación de la Plaza Vorster, donde días más tarde vio a un prisionero encapuchado que caminaba con dificultad y que identificó como Timol.

Essop relató las distintas torturas a las que fue sometido, además de las golpeaduras y bofetadas, entre ellas dijo que le cubrían la cabeza con bolsas plásticas para ahogarlo, lo obligaban a simular que estaba sentado y le aplicaban shocks eléctricos.

Los abusos extremos hicieron que el prisionero fuera trasladado a los hospitales Charlotte Maxeke y Hendrix Verwoerd en Pretoria y luego a las instalaciones médicas de la prisión de esta misma ciudad, donde Essop cumplió una sentencia de cinco años. ‘Estuve cerca de la muerte’, aseguró.

El testigo expresó que tomó notas de todo lo ocurrido para presentar sus quejas ante el juicio, pero su abogado le recomendó abstenerse ante la posibilidad que sus declaraciones empeoraran su situación. Esas notas las entregó a su padre y solo luego de su muerte conoció que aún existían.

Essop, quien en 1981 viajó a Gran Bretaña y actualmente reside en ese país, guarda esos papeles y prometió entregarlos a la corte en su próxima visita a Sudáfrica.

La investigación que preside el juez Billy Mothle tiene previsto hoy continuar con el interrogatorio de Essop y visitar la actual estación de policía de Johannesburgo y en particular el lugar desde donde supuestamente Timol saltó al vacío.

El miércoles testificará el abogado activista de derechos humanos George Bizos, según se informó.

Timol fue el prisionero número 22 que murió en 1971 cuando se encontraba en manos de la policía del apartheid.