Presidente egipcio clausura cumbre económica con nota optimista

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presidente-abdel-fattah-al-sisi1El presidente egipcio, Abdel Fattah El Sisi, clausuró  la cumbre económica celebrada aquí con la petición de implementar rápido los compromisos de inversiones y ayudas y la optimista afirmación de que su país despierta.

La apreciación se basa en la rúbrica de acuerdos de inversión por 33 mil millones de dólares; ayudas y donaciones europeas del orden de los cinco mil 200 millones y un generoso paquete de 12 mil 500 millones anunciado al inicio del cónclave por cuatro estados de la península Arábiga.

El tiempo es crucial  necesitamos completar rápido los proyectos; pido a las compañías internacionales que acorten los plazos propuestos, instó el jefe de Estado ante el plenario de la última sesión.

Algunos pensaron que mi país había muerto, pero no fue así. Egipto es un país creado por Alá para la vida recuerdo a los egipcios y al mundo que Egipto está despertando, añadió.

Asimismo subrayó que una de las riquezas de este país norteafricano son los 35 millones de personas en edad laboral, de una población que ronda los 89 millones de habitantes, de los cuales nueve millones trabajan en el extranjero.

Las remesas de esos expatriados son uno de los pilares de la economía egipcia que las autoridades se han propuesto modificar sobre la base de la construcción de un canal paralelo al de Suez, y una zona de desarrollo económico en el norte de la península de Sinaí.

De concretarse los planes propuestos por las autoridades, Egipto puede alcanzar una tasa anual de crecimiento económico del siete por ciento en el plano del próximo cuatrienio y disminuir el índice de de desempleo al 10 por ciento en el mismo lapso, según estimaciones oficiales.

La restauración de la confianza de los inversores extranjeros es el primer obstáculo para relanzar la economía egipcia, semiparalizada por cuatro años de disturbios políticos internos y regionales.

Pero no el único, ya que continúan los ataques y atentados dinamiteros de grupos insurgentes en el Sinaí, extrapolados a El Cairo, la capital, y otras ciudades importantes, factor que lesiona el retorno de los empresarios foráneos.