Presidente de Sudáfrica por cambios en organismos internacionales

0
123
El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, afirmó que es necesario reconfigurar los organismos internacionales para que puedan atender los retos del mundo contemporáneo y las necesidades de los pobres y marginados.
Al hablar por primera vez como jefe de Estado y Gobierno de Sudáfrica en la sesión plenaria del 73 período de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Ramaphosa subrayó que hay que rediseñar a las Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio

Subrayó en ese sentido la prioridad de reformar el Consejo de Seguridad de la ONU ‘si queremos dar valor a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas’.

El mandatario se refirió a los numerosos retos actuales, pero dijo que la ONU constituye un paisaje de esperanza y el instrumento más poderoso para lograr un mundo más equitativo para responder a los hombres y mujeres con sueños que rebasan la realidad del presente y aspiran a que termine la codicia y el engaño que destruye la casa de todos, la tierra.

Recordó al legendario líder antiapartheid Nelson Mandela en este año del centenario de su natalicio y a la Cumbre de Paz celebrada la víspera bajo su nombre en esta sede de la ONU en Nueva York, que clamó por la estabilidad y el fin de los conflictos.

El Presidente señaló que en la búsqueda de la liberad y con apoyo de Naciones Unidas, los sudafricanos pudieron hace 24 años terminar la pesadilla del apartheid y hoy ese país se encuentra en un camino para borrar el legado de ese régimen de segregación racial.

Para ello se trabaja para lograr mejores resultados educativos, transformar una economía diseñada para defender los intereses de un pequeño grupo de personas y poner en marcha una reforma agraria que permita compartir la tierra entre todos bajo amparo de la ley, apuntó.

Sobre el tema, Ramaphosa aseveró que pese a los numerosos desafíos económicos Sudáfrica ha avanzado y ‘estamos creando un entorno propicio y puesto en marcha un plan para atraer inversiones extranjeras en los próximos años’.

El mandatario abordó la situación de millones de jóvenes y mujeres desempleados y subrayó que más de la mitad de la población mundial tiene menos de 30 años y que dos tercios de los habitantes de África no habían nacido cuando Mandela fue liberado en 1990.

Vivimos en una era de los jóvenes y para que ellos y las mujeres sean incorporados y tengan más influencia a la hora de la toma de decisiones deben darse pasos seguros para que sean incluidos.

Expresó que es imperativo acabar con las guerras y de ese modo evitar que otra generación se pierda en conflictos armados.

Ramaphosa aseveró que para atajar el terrorismo y terminar con los conflictos se requieren medidas y recursos y resolver los que se han mantenido durante muchos años como el de Israel-Palestina, que se extiende casi desde el surgimiento de las Naciones Unidas.

Este conflicto hay que acabar de solucionarlo, subrayó Ramaphosa, quien también se pronunció sobre la autodeterminación del Sahara Occidental, ambos necesitados de acuerdos.

También abordó la premura para acabar con el desempleo juvenil, ofrecer acceso universal a la educación y a la revolución digital para que nadie quede atrás, e impulsar el desarrollo de todos los países.

Otros temas de importancia tuvieron que ver con la relevancia del multilateralismo en el comercio, esencial para todas las naciones ya que ningún país, explicó, puede prosperar a expensas de los demás… ningún pueblo puede vivir desahogado cuando millones sufren extrema pobreza…

Ramaphosa habló del enfrentamiento al VIH-Sida, la tuberculosis, la malaria, la diabetes y el cáncer.

En cuanto a África apuntó que frente a sus retos ‘seguimos aplicando con bríos la Agenda de la Unión Africana para sacar al continente del subdesarrollo, acabar con los conflictos y poner en práctica el reciente acuerdo de zona libre de comercio entre sus países que transformará sus economías y permitirá el nacimiento de una nueva era de industrialización’.

Insistió en que hay que acabar con los conflictos armados que han cobrado la vida de millones de personas en África y estancado el desarrollo de un continente que tiene el potencial de ser la próxima región del crecimiento mundial.