Presidenciable nonagenario congoleño sufre primeras bajas

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El presidenciable Antoine Gizenga, de 93 años, sufre la quiebra de su liderazgo de cara a las elecciones generales del 23 de diciembre en la República Democrática del Congo (RDC).

Derrotado en 2006 por el mandatario saliente Joseph Kabila, ahora vio como militantes del Partido Lumumbista Unificado (PALU) anunciaron en una carta pública que apoyarían la candidatura de Emmanuel Ramazani Shadary, de la megacoalición gubernamental Frente Común por el Congo.

Entre los pesos pesados que abandonaron al más longevo de los aspirantes se encuentran el ministro de Minas Martin Kabwelulu, quien lleva más de 10 años en ese cargo.

La decisión fue anunciada hace días en una misiva en que varios firmantes, incluido Kabwelulu, aseguraron que apoyarían al delfín de Kabila: en este caso Shadary, quien acompañó al jefe de Estado a la cumbre la Comunidad de Desarrollo de África Austral y ya se encontró en Kinshasa con el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa.

Entretanto, la Comisión Electoral Nacional Independiente alertó que cualquier campaña comicial precoz está estrictamente prohibida al recordar que solo podrá realizarse desde noviembre, un mes antes de la justa.

Para este martes está prevista la publicación de las listas definitivas de candidatos a diputados provinciales, cuyo número -se adelantó- está en torno a los 19 mil 640 pretendientes.

En respuesta a presiones internas y externas sobre la jornada, que debió celebrarse en diciembre de 2016, Kabila rechazó todo chantaje en torno al proceso.

Mientras tanto, los seguidores de Moisé Katumbi, un evadido de la justicia que vive entre Ruanda, Zambia y Europa, aseguran que la orden de detención emitida en su contra la semana pasada es una distracción de gobierno para impedirle ser candidato.

El cierre de las candidaturas para Presidente de la República se produjo el pasado día 8. Una lista provisional se publicará este viernes y la definitiva en septiembre (19).

Además de Shadary y Gizenga hay otros 23 contendientes por el sillón presidencial que ocupa Kabila desde 2001.

Mientras, varios opositores insisten en la búsqueda de un candidato común ahora con el slogan de que nunca antes estuvieron tan cerca de conseguirlo.