Permanecen africanos en limbo entre Panamá y Costa Rica

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africanos en Panama y Costa RicaUnos 500 africanos indocumentados permanecen hoy a la intemperie en un limbo migratorio entre los puestos fronterizos de Costa Rica y Panamá, después de ser devueltos por el primer país y no recibidos por el segundo.

Reportes de prensa desde la llamada zona de confraternidad muestran imágenes de al menos 23 niños menores de cinco años y 19 embarazadas, quienes junto al resto de los adultos están desde ayer a la intemperie y recibieron algunos alimentos de organizaciones religiosas y humanitarias ticas.

También fueron atendidos por personal de la Cruz Roja del vecino país, cuyas autoridades migratorias los interceptaron dentro de su territorio y los trajeron en autobuses hacia el cruce fronterizo de Paso Canoas, sin previa coordinación con sus homólogos panameños, confirmó ayer Javier Carrillo, director del Servicio Nacional de Migración (SNM) panameño.

Aseguró que llegaron desde el territorio tico y fueron dejados en el lado panameño en Paso Canoas, sin evidencias de que hayan ingresado desde el territorio nacional, para ser devuelto a este país.

Por su parte, este sábado el director general de la Policía Nacional, Omar Pinzón, dijo que personal de control de multitudes (antimotines) se mantendrá en la zona fronteriza, y «por mandato del Estado hay que brindarles asistencia (a los migrantes), ya que vienen en condiciones difíciles», comentó a periodistas.

Algunos africanos hablaron con los periodistas y pidieron la intervención de las Naciones Unidas para ponerle fin a este conflicto, porque sienten que se les violaron todos sus derechos, e insistieron en que solo quieren llegar a Estados Unidos, pero que varios gobiernos de la región les impiden su paso.

Recordaron que ellos salieron de sus países por la guerra, enfrentamientos tribales, hambre y una pobreza insoportable, por lo que ahora solo buscan mejores días para sus hijos y mujeres.

A pesar de las posiciones oficiales que mantienen en tales condiciones a este grupo de personas, el viernes el Gobierno de Panamá hizo un llamado a la solidaridad con los migrantes que atraviesan la región, y el respeto a sus derechos humanos.

«América Central ha sido históricamente una región de poblaciones migrantes, seamos solidarios con aquellos que como mucho de nuestros ciudadanos en algún momento buscaban estas mismas oportunidades», apuntó la canciller de Panamá, Isabel de Saint Malo, aseguró una nota oficial.

Panamá y Costa Rica mantienen comunicación para encontrar fórmulas que puedan resolver la compleja situación, que tiene un enfoque primordialmente humanitario, insistió el documento, que llamó «al resto de la región para encontrar una solución integral a esta situación que nos afecta a todos».

Este nuevo escenario se agrava aún más con la presencia de unos dos mil cubanos acampados en albergues preparados por las autoridades, en espera de llegar a Estados Unidos de forma irregular a través Centroamérica, estimulados por la Ley de Ajuste Cubano del norteño país.

En la reciente reunión multinacional para abordar la crisis migratoria regional, los ticos reiteraron que mantendrán cerradas sus fronteras al paso ilegal y responsabilizaron a Estados Unidos por estimular con privilegios la emigración cubana desordenada.