Paz y cooperación, la estrategia regional del primer ministro etíope

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Por Richard Ruíz Julién
Las visitas realizadas por el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, a varios países vecinos son vistas por expertos como un movimiento oportuno para generar confianza, fomentar la integración económica regional y alcanzar acuerdos estratégicos.

Ahmed culminó un periplo calificado por la prensa local y por analistas como exitoso, que le llevó hasta Djibouti, Sudán y Kenya, tres de los socios clave en el denominado cuerno africano.

Allí, el jefe de Gobierno se reunió con los líderes políticos y discutió temas de interés mutuo, incluyendo factores que son fundamentales para el potenciamiento de la colaboración en curso como los proyectos de ferrocarriles, carreteras, agua y telecomunicaciones, energía, logística y eficiencia portuaria.

Según Tsegaye Tilahun, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Addis Abeba, la estancia se saldó con un ramillete de acuerdos muy favorables en un momento además crucial, que marca la llegada de una nueva administración, con aires de cambio y reimpulso, cuya aceptación a nivel comunitario también es de suma importancia.

En territorio yibutiano, el premier reafirmó con el presidente, Ismaïl Omar Guelleh, el compromiso de elevar las relaciones para ‘mejorar los flujos portuarios’ hacia la economía etíope, en constante crecimiento.

Los mandatarios también firmaron una serie de convenios que incluyen una participación como accionista en el puerto de Djibouti, que a su vez tendrá acceso privilegiado aquí a empresas de propiedad estatal.

Por su parte, en Jartum el primer ministro discutió varios asuntos con el jefe de Estado, Omar al-Bashir, entre ellos otra participación como inversionista, pero en el enclave marítimo sudanés.

Nairobi, en tanto, legó debates para profundizar los lazos bilaterales y fortalecer la integración, la paz y la seguridad regionales, así como la cooperación multilateral.

Como ocupa una posición estratégica en una parte inestable de África, el papel de Etiopía en la región es central, aseguró Dagim Woldemariam, especialista en Ciencias Políticas.

Es uno de los mayores contribuyentes a las misiones de mantenimiento de la paz de la ONU y la Unión Africana, especialmente en Abyei (que limita con Sudán y Sudán del Sur), Darfur y Somalia y alberga a casi 850 mil refugiados.

De ahí que para los líderes del área también sea de particular interés tener al gobierno etíope bien cerca, quien a su vez considera que la aspiración de eliminar la pobreza y lograr el repunte de otros indicadores sociales, no podría lograrse sin la contribución positiva de los países de los alrededores, subrayó Woldemariam.

Es una diplomacia que salvaguarda el interés mutuo y la unión, apuntó Tilahun, sobre la base de mecanismos de acción concretos para conseguir la paz donde haga falta, en beneficio común de desarrollo.

En general, resaltaron los académicos, Ahmed reafirmó la disposición para mantener la larga tradición como actor constructivo en el Cuerno.

La sostenibilidad de un clima de seguridad a nivel interno y más allá no se mantendrían solo mediante esfuerzos propios, manifestó Temesgen Tessema, profesor de derecho en la Universidad Wollo.

A medida que los países se integren económicamente, darán más espacio para formar alianzas políticas, argumentó Tessema.

A través de las visitas, se trató de evitar obstáculos externos que puedan surgir en el reciente liderazgo; cabe destacar que las tres naciones recorridas comparten fronteras con Etiopía, añadió.

De ahí que la estrategia usada por el primer ministro transmite un fuerte mensaje sobre el alcance de la determinación de garantizar el crecimiento compartido entre y con sus vecinos inmediatos, concluyeron los analistas.