Papa en Egipto, por el diálogo interreligioso

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Por Manuel Vázquez
A fines de abril el papa Francisco viajó por poco más de 24 horas a Egipto, una breve visita con mucha mayor importancia que la que pudiera deducirse a partir de su magnitud temporal.

El viaje del Pontífice, más allá de su sentido apostólico, buscó ahondar en el diálogo interreligioso, no sólo entre las diversas ramas del cristianismo (principalmente ortodoxos y católicos), sino también con el Islam, como medio imprescindible para estrechar los lazos de paz entre diferentes comunidades.

Asimismo, su estancia en el país norafricano estuvo centrada en rechazar toda forma de extremismo religioso.

De inicio, durante un encuentro con el presidente de Egipto, Abdel Fattah El Sisi, el Obispo de Roma se desmarcó de criterios prevalecientes en occidente -sobre todo magnificados en la prensa europea- sobre la actuación del gobernante en relación con el respeto a los derechos humanos.

Es más, durante la breve reunión en El Cairo, Francisco le expresó el apoyo a su gestión en la lucha contra el extremismo cuando, al referirse a las acciones comandadas por el mandatario egipcio contra ‘la ideología del mal y la violencia’ sostuvo: ‘usted, señor Presidente, que ha hablado de esto con claridad muchas veces y en distintas ocasiones, merece ser escuchado y valorado’.

También al intervenir en la Conferencia Internacional de Paz de Al Azhar (principal centro mundial de estudios islámicos sunitas) ante líderes cristianos coptos, católicos, musulmanes sunitas, chiítas, entre otros, el Papa insistió en la necesidad de mantener la unidad entre creencias y tendencias religiosas, y de rechazar ‘cualquier forma de violencia, venganza y odio cometidos en nombre de la religión o en nombre de Dios’.

Particular importancia revistió el encuentro entre Francisco, guía de los mil 254 millones de católicos en el mundo, y el gran imán de Al Azhar, Ahmed El Tayeb, cabeza de la mayoritaria corriente sunita del Islam (unos mil 300 millones de personas a nivel global).

Ambos líderes espirituales, en un mensaje hacia sus respectivas comunidades de fieles, coincidieron públicamente en la necesidad de acercar posiciones entre los distintos credos para frenar la dispersión del extremismo.

Entre su misión en pos de la armonía entre tendencias religiosas, como parte de la visita Francisco firmó junto al papa copto, Tawadros II, un acuerdo según el cual los fieles bautizados según cada rito no tendrán que volver a hacerlo si desean unirse a la otra Iglesia, como ocurría hasta ahora. La histórica decisión que estrecha el milenario cisma entre ortodoxos y católicos se tomó, según el texto, ‘en obediencia a las Sagradas Escrituras y la fe de los tres Concilios Ecuménicos reunidos en Nicea, Constantinopla y Éfeso’.

Concluida la visita, ya desde Roma, el Papa expresó su esperanza de que el viaje haya servido como ‘una señal de paz, para Egipto y para todas las regiones, que por desgracia sufren por los conflictos y el terrorismo’. /Tomado de Semanario Orbe)