ONU adopta resolución para frenar violencia en Burundi

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Nzitonda-Pierre-Claver-Mbonimpa-Bujumbura-Burundi_LNCIMA20151112_0129_5El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó por unanimidad una resolución que demanda el fin de la violencia en Burundi y aboga por un diálogo nacional inclusivo para resolver la crisis política interna.

La iniciativa presentada al órgano de 15 miembros por Francia llama al cese del lenguaje de odio, destaca el papel de la prevención para evitar el componente étnico del conflicto y amenaza con sancionar a quienes obstaculicen la paz y promuevan la confrontación en el pequeño país sin costas de África Oriental.

En declaraciones a la prensa, el embajador francés, François Delattre, dijo que la resolución reflejaba tres aspectos fundamentales, la unidad del Consejo de cara a la situación, la movilización y la esperanza.

Consideramos que dimos hoy un mensaje de unidad, movilizamos a la comunidad internacional para frenar la violencia en Burundi y abrimos la esperanza de que todos los actores políticos pacíficos se sienten en la mesa para conversar sobre sus diferencias, estimó.

De acuerdo con el diplomático, urge detener la crisis en curso, por sus potencialidades de convertirse en una conflicto nacional con implicaciones regionales.

El país ubicado en los Grandes Lagos Africanos es escenario de enfrentamientos entre fuerzas gubernamentales y opositoras, con acusaciones de asesinatos selectivos y arrestos arbitrarios por parte de las autoridades, y de ataques a policías por sectores que rechazan la reelección de Pierre Nkurunziza.

Más de 240 personas perdieron la vida desde abril, cuando se conoció la intención del presidente Nkurunziza de aspirar a un nuevo mandato, lo que consiguió en medio del rechazo de la oposición y de protestas violentas, sobre todo en la capital, Bujumbura.

Según Delattre, el Consejo de Seguridad está listo para activar sanciones, de ser necesarias para frenar el clima de violencia dominante.

Esta es la segunda vez que el Consejo se reúne en los últimos cuatro días para tratar la situación en Burundi, nación asolada ya por una guerra civil entre 1993 y 2005.