OIT subraya negativos pronósticos para empleo juvenil en África

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Los jóvenes en África subsahariana son un sector en expansión, sin garantías de empleo decente debido al retraso educativo y la falta de oportunidades en economías con escasa diversificación, advirtió hoy la OIT.

A juicio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las tasas de desocupación resultan relativamente bajas en la actualidad, pero en los próximos 15 años unos 375 millones de habitantes de la región tendrán edad laboral.

Para 2050, el segmento poblacional de 15 a 24 años de edad en África Subsahariana representará el 30 por ciento de todos los jóvenes del mundo, lo que plantea un sinnúmero de retos.

El experto Bruno Losch, codirector del Centro para el Estudio de las Innovaciones en materia de Gobernanza de la University of Western Cape (Sudáfrica), evaluó el tema en entrevista publicada por la OIT en su página web.

Un problema fundamental es que entre el 80 y el 90 por ciento de la población activa en África subsahariana sigue trabajando en actividades informales, ‘una consecuencia de cambios estructurales con efecto limitado sobre la transformación económica’, observó.

Gran parte de la población activa, agregó, labora en la agricultura, y en empresas familiares; el trabajo asalariado formal es escaso y está relacionado sobre todo con los servicios, mientras las manufacturas representan menos del cinco por ciento.

Para el economista, otro asunto clave es ‘la escasa capacidad de absorción de la creciente población activa en estas economías insuficientemente diversificadas’.

En los próximos dos decenios, las empresas familiares y la agricultura seguirán desempeñando un papel importante en África subsahariana; es decir, numerosas personas estarán vinculadas a faenas que proporcionan hoy ingresos inestables y bajos, con acceso limitado o nulo a la protección social.

El desafío, indicó el especialista, consiste en hacer más productivas y rentables las granjas, las actividades ajenas al sector agrícola y las empresas familiares, a fin de mejorar el panorama del empleo.

Entre las dificultades de mayor envergadura, figura también la instrucción cultural: en estos momentos, casi el 20 por ciento de los niños en edad de cursar la escolaridad primaria no lo hace, y la tasa de alfabetización de los jóvenes es del 75 por ciento (en 2015), muy por detrás de otras regiones, comentó.

La mayoría de los países también muestran un retraso evidente en educación secundaria; en Asia oriental y sudoriental, ejemplificó, entre 70 y 80 por ciento de los jóvenes de 15 a 24 años de edad terminaron el ciclo básico de la enseñanza secundaria; mientras en el África subsahariana la proporción es de 20 a 35 por ciento.

Otra prioridad, estimó, sería idear sistemas innovadores de capacitación y desarrollo de las calificaciones que adecuaran más el perfil de los jóvenes que buscan empleo a las necesidades de los mercados laborales.