Observadores africanos supervisarán armisticio en Sudán del Sur

0
373

soldats sud-soudanaisEl gobierno sursudanés recibió hoy a una delegación de 14 observadores de los siete países de la Autoridad Intergubernamental sobre el Desarrollo (IGAD), organismo que media en el conflicto militar entre rebeldes y soldados de este país.

Comenzaremos nuestra misión la semana próxima, declaró al llegar el general retirado Gebreegzabher Mebrathu, líder de la embajada de observación, que viajará a Bentiu, Bor y Malakal, respectivas capitales de los estados petroleros de Unidad, Junglei y Alto Nilo.

Este será el primer equipo de representantes del bloque regional, cuyo protagonismo fue vital para el cese del fuego suscrito entre las partes en pugna el 23 de enero último en Addis Abeba, Etiopía, precisó un comunicado de la IGAD.

La misión principal de los diplomáticos es supervisar el armisticio entre en el Ejército y los militares amotinados bajo el liderazgo del exvicepresidente Riek Mashar, expulsado del Gobierno en julio del pasado 2013 y apoyado ahora por otros grupos rebeldes, añade la nota.

El equipo enviado por la IGAD, integrada por Etiopía, Sudán, Sudán del Sur, Kenya, Uganda, Somalia y Yibuti, deberá reunirse con actores sursudaneses estatales y no estatales, incluidas organizaciones locales e internacionales, explica el comunicado.

Los contactos de los negociadores de esta comitiva inicial, escogidos por el Comité Técnico Conjunto del bloque regional, se realizarán en territorios afectados por el contencioso, que causa 10 mil muertos y un millón de desplazados.

La IGAD emprenderá mediante esa gestión, que deberá comenzar de inmediato, el establecimiento de un denominado Mecanismo de Seguimiento y Verificación para la implementación del Acuerdo de Cese de Hostilidades implementado en Addis Abeba, aclara el comunicado.

El desplieque en Sudán del Sur de este tipo de embajada de seguimiento fue dispuesto durante una reunión a puerta cerrada de los siete miembros de la IGAD el pasado viernes, vinculada a la XXII Cumbre de la Unión Africana, que concluyó ese día en Etiopía.

Los insurgentes encabezados por Mashar y las fuerzas armadas locales se acusan mutuamente de presuntas violaciones del cese de los choques, que tienen como escenario las capitales de los estados (provincias) petroleros de Jonglei, Unidad y Alto Nilo.

La Misión de Naciones Unidas en el país ofreció también su apoyo para la supervisión del armisticio, según declaraciones en las últimas horas del subsecretario general del organismo, Jan Eliasson, en la sede de la Unión Africana en Addis Abeba.

Uhuru Kenyatta, presidente de Kenya, anunció el 29 de enero último que el Gobierno de Juba había liberado a siete de los 11 militares detenidos durante la sublevación del 23 de enero, que exacerbó la actividad guerrillera entre otros opositores.

El documento establece liberar los presos políticos, el fin de las acciones militares, el repliegue de fuerzas, la protección de civiles, la apertura de acceso humanitario, el cese de propaganda en los medios y la formación del referido Mecanismo de Seguimiento y Verificación.

Las negociaciones entre ambos bandos se reanudarán en Etiopía el próximo 7 de febrero, aunque observadores aquí estimaron que puede constituir un obstáculo para el diálogo el hecho de no haber sido liberados los restantes cuatro políticos detenidos en diciembre pasado.