Netanyahu renuncia a su plan para deportar a miles de inmigrantes africanos

0
200

El Gobierno de Benjamin Netanyahu ha comunicado este martes al Tribunal Supremo de Israel que renuncia a su plan de deportar a terceros países a miles de inmigrantes africanos a los que acusa de entrar ilegalmente a la nación hebrea.

“Ya no está en la agenda”, ha afirmado el Ejecutivo israelí en una respuesta escrita al alto tribunal, aunque ha aclarado que las autoridades migratorias seguirán buscando opciones para deportarlos de forma voluntaria, según informa el diario local ‘Haaretz’.

Las autoridades han aclarado que cualquier decisión a este respecto ha quedado anulada y que los inmigrantes que se enfrentaban a la deportación ahora podrán renovar su estatus cada 60 días, como antes de que el Gobierno pusiera en marcha este plan.

En la última década, Israel ha recibido miles de inmigrantes africanos a través de la frontera con Egipto. Calcula que actualmente hay unos 37.000 y otros 4.000 han abandonado el Estado judío desde 2013 mediante un programa de deportación voluntaria.

En enero, las autoridades comenzaron a entregar notificaciones a inmigrantes de Eritrea y Sudán avisándoles de que tenían tres meses para irse voluntariamente, para lo cual les ofrecía un billete de avión y 3.500 dólares como ayuda inicial, o, de lo contrario, serían detenidos para ser deportados de manera forzosa.

Netanyahu estaba en negociaciones con la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), así como con Ruanda y Uganda, para reubicar a estas personas, pero el Tribunal Supremo intervino y le dio de plazo hasta la medianoche del 15 de abril para cerrar estos acuerdos o liberar a los inmigrantes que estaban detenidos a la espera de ser expulsados.

El Gobierno tuvo que liberar a los 200 inmigrantes detenidos el pasado 15 de abril y ahora, ante la falta de acuerdos con Ruanda y Uganda para acoger a los deportados –ambos países niegan que hayan llegado a un pacto con Israel en este sentido–, ha optado por frenar sus planes.

La decisión se produce justo un día después de que 18 legisladores judíos –todos demócratas– del Congreso de Estados Unidos enviaran una carta a Netanyahu en la que le pedían reconsiderar sus planes para los inmigrantes africanos.