Negociador de gobierno mozambiqueño defiende desarme de oposición

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jose-pachecoEl jefe de la delegación del gobierno de Mozambique en las negociaciones con Renamo, José Pacheco, defendió el desarme del principal partido opositor, al que responsabiliza hoy por la fuga de cuatro mil personas para Malawi.

«En ninguna parte del mundo se permite que un partido político tenga armas», dijo a la prensa Pacheco, también ministro de Agricultura y Seguridad Alimentaria.

Atribuyó a la Resistencia Nacional Mozambiqueña (Renamo) la responsabilidad de la situación de cuatro mil personas que se encuentran en lugares de acogida en Malawi, supuestamente huyendo de la crisis política y militar en el centro de la nación.

La Policía acusó ayer a Renamo de dos ataques perpetrados contra vehículos que causaron tres heridos en la carretera nacional.

«Fueron hombres armados de Renamo que atacaron cinco autos en el cruce entre el río Save y Muúngué», reveló el portavoz policial en la central provincia de Sofala, Sididi Paulo.

Precisó que el cuerpo del orden logró descubrir que los agresores eran armados de Resistencia, a partir de denuncias populares.

Al respecto, el vocero de la Renamo, António Muchanga, advirtió no estar informado sobre el incidente y que los testimonios citados por la prensa no consiguieron identificar a los autores de los disparos y por ende no existe prueba sobre participación de su partido.

La policía de Sofala también tiene una orden judicial para capturar a seis militares de Renamo, acusados de invasión, rapto y tortura de miembros del gobernante Frente de Liberación de Mozambique (Frelimo).

El líder de la Renamo, Afonso Dhlakama, reitera que a partir de marzo su movimiento gobernará, a través de manifestaciones, en seis provincias del centro y norte de Mozambique.

Dhlakama rechaza además una posible reunión con el presidente Filipe Nyussi para resolver la actual crisis política y acusa al mandatario y al Frelimo de excluir todas las iniciativas encaminadas a encontrar una manera de salir del callejón sin salida.

La tensión política domina el país por la animosidad de la Resistencia en reconocer los resultados de las elecciones generales (octubre de 2014) y su requerimiento de gobernar en seis provincias, donde reclaman una victoria en las urnas.