Mohamed Salah… ¿el próximo Balón de Oro?

0
690

Por Yasiel Cancio Vilar

Desde hace 10 años, cuando nos viene a la mente el premio Balón de Oro, solo pensamos en el genio argentino Lionel Messi y el crack portugués Cristiano Ronaldo. Pero esta temporada emergió un aspirante de fuerza para acabar de una vez con ese duopolio tiránico, el extremo egipcio del Liverpool Mohamed Salah.

Salah nunca será mejor que Messi, eso es imposible, y jamás llegará al nivel de CR7, sin embargo, sus prestaciones en la actualidad encandilan las pupilas de los amantes del fútbol y catapultan al Liverpool a una nueva dimensión, al punto de depositarlo prácticamente en la final de la Champions.

Hace unos días, en las semifinales ante la Roma, marcó dos goles de antología y repartió par de asistencias y puso Anfield Road a sus pies y plantó bandera. Fuimos testigos de una actuación extraordinaria, de esas que perduran en el tiempo, que no se desvanecen.

‘Nunca caminarás solo (you’ll never walk alone)’, cantaban a viva voz los ‘Reds fans’, y Salah, el gran artífice del triunfo por 5-2 del Liverpool sobre los romanistas, miraba al futuro con esperanza bizarra porque en el horizonte está -muy cerca- la final de Kiev, el 26 de mayo.

El faraón de moda no es el mejor futbolista del planeta ni mucho menos, pero cuando coge la pelota con espacios se convierte en letal, el reloj parece detenerse y se roba la gloria, gracias, en gran medida a su explosión goleadora, esa que lo llevó a ser proclamado Mejor Jugador de la Liga Premier de Inglaterra de esta campaña.

Estamos en año de Mundial. O sea, solo para optar con fuerza al Balón de Oro deberá -sí o sí- conquistar el título de la Champions con el Liverpool, un club que no gana el certamen continental desde 2005 y su última coronación en la Premier data de 1990.

Más allá de Messi y Cristiano Ronaldo, Salah afrontará un hándicap extra en el espinoso camino hacia el Balón de Oro: solo un jugador africano obtuvo el trofeo, el liberiano George Weah hace 23 años.

Messi, al frente del FC Barcelona puede completar invicto la temporada de la Liga española, algo que no ocurre hace mucho tiempo (1932), mientras Cristiano tiene ante sí la posibilidad de ganar la Champions -su competición predilecta- con el Madrid por tercera temporada al hilo, una barbaridad. Ambos también tienen méritos de sobra y aún falta el Mundial.

Precisamente, y aunque CR7 no marcó, el Real Madrid sacó una renta importante en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones de Europa, al derrotar a domicilio por 2-1 al Bayern Munich y poner así un pie en el partido por la corona.

Pese a exhibir un juego gris y extremadamente vulnerable, los merengues pudieron solventar el triunfo ‘porque sí’ -como dijera el diario El País- y volvieron a destrozar otra racha del equipo rival, pues el Bayern no había perdido en casa esta temporada.

Por cierto, Ronaldo -perdido durante todo el enfrentamiento- se quedó sin marcar y de esa manera dejó en 10 su seguidilla de partidos consecutivos con al menos un gol, récord para la Champions.

Los bávaros, que afrontaron el partido con las bajas por lesión del chileno Arturo Vidal y el austríaco David Alaba, sufrieron además durante el cotejo las lesiones del holandés Arjen Robben y el alemán Jerome Boateng. Casi nada. Cuatro pilares caídos para tamaña cita.

Aún así dominaron el encuentro pero la suerte no los acompañó en ningún momento y en estas instancias, en duelos tan parejos, es imperativo tener a la Diosa Fortuna de tu lado, porque todo se decide por pequeños detalles.

El próximo martes se definirá esa eliminatoria en el Santiago Bernabéu de la capital española. El Madrid, campeón de las dos últimas ediciones, parte como favorito para clasificar a la final -por tercer año al hilo-, sin embargo, los muniqueses son huesos duros de roer: el choque promete emociones a granel.

Mientras, en Roma, Salah volverá el miércoles a vestirse con la elástica del Liverpool para seguir haciendo historia y quién sabe, a lo mejor esculpiendo una leyenda emergente del Balón de Oro.

Por el momento su precio de mercado se disparó. Tras costarle 42 millones de euros al Liverpool el pasado mercado de verano, ahora muchos sitios especializados cotizan su valor cerca de los 150 millones.

Ya muchos se preguntan que podrá hacer Egipto en la Copa del Mundo de Rusia-2018, del 14 de junio al 15 de julio, cuando compita en el Grupo A contra Uruguay (dos veces campeón del orbe), Arabia Saudita y los anfitriones.

Sin duda, la escuadra norafricana tiene posibilidades fuertes de incluirse en la ronda de octavos de final, aunque para ello necesitará de la mejor versión de Salah, quien participará por primera vez en este tipo de certámenes planetarios.