Milicia Seleka niega participación en matanza en RCentroafricana

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ex-SelekaLíderes de la coalición exrebelde Seleka negaron hoy su participación en la supuesta matanza de 34 personas en la norteña región de M»brés de la República Centroafricana, como informaron autoridades de la fuerza internacional Misca.

«No hay incidentes o ataques reportados desde M’Brés (a 400 kilómetros al norte de esta capital)… los pobladores en peligro se habían escondido en el monte (para escapar de la violencia) y ahora salen de regreso a sus pueblos», dijo el coronel Djouma Narkoyo, portavoz de los exrebeldes en esa zona.

También contactado por la prensa, El Hadj Abakar Ben Ousmane, prefecto del departamento de Ouaka, vecino de M’Brés, calificó de falsos rumores la presunta masacre perpetrada del 13 al 15 pasados.

Aseguró que después de la muerte de dos jóvenes, tras un enfrentamiento el miércoles pasado entre combatientes Seleka y milicias cristianas antiBalaka, no ha ocurrido otro incidente.

Un responsable de la Misca, que pidió el anonimato, informó ayer que 34 personas murieron en tres días a manos de presuntos armados Seleka y del pueblo Peuls (tradicionalmente pastores musulmanes asentados en varios países).

«Los asaltantes abrieron fuego a quemarropa contra sus víctimas y las persiguieron en su huida. Algunas murieron ahorcadas, otras golpeadas y torturadas hasta la muerte», detallaron testigos presenciales que lograron escapar de esos poblados.

Algunos reconocieron que tienen temor y reclaman el amparo de las autoridades de Bangui, pues los exrebeldes anunciaron que limpiarán los ocho pueblos del eje M’brés-Ndélé-Bakala antes del próximo 15 de septiembre, fecha prevista para el despliegue de una fuerza de 12 mil hombres de las Naciones Unidas.

Recientemente, la presidenta interina, Catherine Samba-Panza, designó al político musulmán Mahamat Kamoun como nuevo primer ministro.

Kamoun, de 53 años, fue elegido días después de que su predecesor, André Nzapayeke, dimitiera tras el acuerdo de paz rubricado en julio pasado en Brazzaville, capital de la República del Congo, entre los Seleka y antiBalaka.

Un portavoz antiBalaka manifestó que espera que el reemplazo traiga la paz al país, desgarrado desde hace más de un año por la violencia intercomunitaria.

Sin embargo, días después de ese nombramiento (3 de agosto) la población sigue esperando el gobierno de unidad nacional y los Seleka rechazan la elección del nuevo primer ministro y anuncian su negativa a participar en el gabinete.