Miles de personas rechazan supremacismo blanco en Estados Unidos

0
353
Miles de personas se congregaron frente a la Casa Blanca para rechazar el supremacismmo blanco y abogar por el fin del odio y la violencia debido a diferencias de razas e ideologías en Estados Unidos.
Hasta la Plaza Lafayette llegaron poco más de 20 representantes de grupos de extrema derecha como parte de una marcha con el pretexto de defender los derechos de los blancos.

Tal iniciativa, a un año de otra similar en la ciudad de Charlottesville, Virginia, que dejó entonces tres muertos, previó unos 400 participantes, según el permiso solicitado por su organizador, Jason Kessler, quien también asumió esa función en 2017. Con el fin de evitar enfrentamientos entre ambos grupos, la Policía Metropolitana situó a los manifestantes en un lugar separado por vallas de quienes se oponen a la discriminación, la xenofobia y otros males sociales.

A pesar de la lluvia, la mayoría de los presentes gritó consignas contra los neonazis, los miembros del Ku Kluk Kan y de otras ideologías racistas, y pidió paz entre los seres humanos.

También, las exigencias se expusieron en pancartas, grandes telas, banderas, prendas de vestir y otros soportes, en los cuales se podía leer ‘Sin odio, sin miedo’, ‘Unidos, luchemos contra el racismo’ y ‘Los racistas no son bienvenidos aquí’.

Varios representantes del movimiento Black Lives Matter (Las Vidas Negras Importan) demandaron respeto hacia todos por igual, y una joven expuso en un cartel que su abuelo luchó contra los nazis para que ella no tuviera que hacerlo.

‘Estamos aquí en nombre de personas que no tienen voz, hay muchas en este país denigradas por otras que creen en lo que defienden estos neonazis, eso está mal y no podemos permitir su continuidad’, afirmó a Prensa Latina Josh White, residente en Maryland.

La brasileña Mariana Prado, quien vive hace siete años en Estados Unidos, comentó que está cansada de despertarse con miedo a ser deportada sin haber hecho nada malo, a ser insultada por como luce, o porque su primera lengua es diferente.

‘Veo personas tan discriminatorias, llenas de odio y envalentonadas por la actual presidencia, si creen que pueden ser ruidosas, nosotros debemos escucharnos más alto’, puntualizó.

Nacionalistas blancos y neonazis, entre otros, llegaron a Charlottesville el 11 de agosto de 2017 para el evento Unite the Right (Unir a la derecha) del día siguiente, cuyo propósito declarado era protestar contra la retirada de una estatua del general confederado Robert E. Lee.

Durante ese fin de semana, el lugar fue escenario de ataques verbales y físicos entre los supremacistas blancos y quienes rechazaron su mensaje.

Finalmente, la jornada del 12 de agosto de un año atrás se tornó mortal cuando un neonazi, de 21 años de edad, embistió con su auto a un grupo de contramanifestantes, y provocó la muerte de la contemporánea Heather Heyer (32) y causó lesiones a otras 19 personas.

Además, perdieron la vida el teniente H. Jay Cullen y el piloto Berke Bates, al estrellarse el helicóptero de la Policía Estatal de Virginia en el cual sobrevolaban la movilización en actividades de vigilancia.

Kessler no tuvo éxito en obtener un permiso de Charlottesville para llevar a cabo una nueva acción este domingo, pero sí recibió la aprobación del Servicio de Parques Nacionales con el propósito de efectuarla frente a la mansión ejecutiva.