Mausoleos malienses más visitados eran escogidos para destruirlos

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Grueso de los manuscritos de Tombuctú sobrevivió a la ocupaciónLos mausoleos destruidos en la ciudad maliense de Tombuctú fueron atacados para contrarrestar su elevada cantidad de visitantes, se reveló hoy en un juicio que se ventila en la Corte Penal Internacional(CPI).

La revelación la hizo hoy Francesco Bandarin, un importante testigo en el juicio que se sigue en ese tribunal internacional contra Ahmad Al Faqi Al Mahdi

Eliminar esas edificaciones ‘para que ello sirviera de ejemplo’ fue el principio de los islamistas que atacaron desde 2013 esa y otras ciudades del norte del país, añadió Bandarin, director general asistente de la Unesco encargado de la cultura.

En el segundo día del proceso contra Al Mahdi por dirigir esas acciones, se dieron detalles de la destrucción de lugares santos de nueve mausoleos y la puerta de la mezquita Sidi Yahia, acción que se le atribuye al enjuiciado.

Dichos lugares están comprendidos entre los mil 51 sitios clasificados por la Unesco como Patrimonio Mundial de la Humanidad, según indicó el testigo de la acusación, segundo que se presenta ante el tribunal.

Bandarin recordó que los sitios dañados por las acciones de los grupos extremistas enfrentados al gobierno y a tropas de la ONU desplegadas en Mali desde principios de 2013 son restaurados de manera voluntaria por los propios habitantes de Tumbuctú.

Al Mahdi, nacido en esa ciudad hace unos 40 años y considerado por la CPI como cerebro de la destrucción de estos monumentos, se declarará culpable y pedirá perdón a los habitantes de la ragión y al pueblo maliense, de acuerdo con sus abogados defensores.

Diplomado en el Instituto de Formación de Maestros de Tombuctú y exfuncionario de Educación nacional, el acusado se hallaba en ese lugar poco antes de la entrada de los islamistas en abril de 2013 y era encargado de asuntos religiosos en la Asociación de Jóvenes musulmanes de Mali.

Estimado por esas razones como ‘el guardián del templo’, Al Mahdi se mantuvo intransigente sobre los principios y a la aplicación de la ley Sharía y llamaba a ‘romper los mausoleos porque todos los hombres son iguales y, en consecuencia, en un cementerio, una tumba no debe estar más elevada que otra’.