Marruecos, continuidad de Benkirán o el cambio del PAM

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benkirane1Marruecos celebra este viernes sus segundas elecciones parlamentarias desde que el país aprobó la nueva Constitución, respuesta directa del rey Mohamed VI para aplacar las protestas registradas en 2011 en el marco de la ‘Primavera Árabe‘, y lo hace con dos propuestas enfrentadas, la del islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) en el poder y la del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), cercano al monarca.

Las elecciones han venido precedidas en las últimas semanas por las disputas entre el ministro de Justicia, del PJD, y el de Interior, un tecnócrata nombrado por el monarca. El titular de Justicia, Mustafá Ramid, reprochó al de Interior, Mohamed Hassad, que estuviera realizando en solitario los preparativos para las elecciones.

En estos cinco años, el PJD, el principal partido islamista del país y ajeno al ‘majzén’, el entorno del monarca, ha buscado mantener esa distancia y cumplir con sus promesas electorales, algo que en opinión a un análisis publicado esta semana por Carnegie Middle East Center ha conseguido en gran medida, sobre todo en el plano electoral.

Según el autor del artículo, Intissar Fakir, Benkirán y el PJD están en una «delgada línea, mostrando subordinación a la monarquía al tiempo que oponen resistencia a algunos de los que la representan».

De cara a estas elecciones, el partido quiere ser percibido «lo suficientemente cerca de palacio como para mantener la legitimidad de los ciudadanos, una mayoría de los cuales apoyan a la monarquía y la estabilidad que ésta conlleva, pero también ser vistos como independientes y con la reputación de no ser coptados por la monarquía».

Está por ver si estos intentos, y las promesas de Benkirán de que seguirá adelante con las reformas emprendidas estos cinco años, calan en el electorado. Por lo pronto, en el último test ante las urnas, las elecciones municipales del año pasado, fue el PAM la fuerza más votada, aunque el PJD consiguió hacerse con Rabat, Casablanca y Tánger, las tres principales ciudades del país.

EL PAM, PROPUESTA DE CAMBIO

Así pues el PAM, fundado en 2008 por Fouad el Himma, amigo personal de Mohamed VI, se presenta como el principal rival para el PJD. Bajo el eslogan ‘El cambio, ahora’ y la batuta de su actual líder, Ilyas El Omari, la formación confía en que este viernes los marroquíes les convertirán en la primera fuerza.

Según sostuvo esta misma semana El Omari, el partido tiene «datos» que apuntan a que la formación es la «primera fuerza en la mayoría de las circunscripciones». La Constitución de 2011 estipula que el rey debe encargar la formación de gobierno al partido más votado, de ahí la importancia de quedar primeros, puesto que debido al sistema electoral es improbable obtener una mayoría absoluta y es necesario el apoyo de otras formaciones.

En una entrevista concedida a la agencia oficial MAP, el líder del PAM defendió que su partido hace un llamamiento a los marroquíes a «romper con esta experiencia gubernamental que ha fracasado y con su mala gestión de la cosa pública». Frente a ello, su partido propone «verdaderas alternativas para hacer frente a hacer frente a las disfunciones económicas y sociales que se plantean». «El cambio es posible«, sostuvo.

Al margen del PJD y el PAM, se espera que otro reducido número de partidos consigan representación parlamentaria y entren en las conversaciones para la formación de gobierno. Entre ellos está el Istiqlal, el más antiguo del país fundado en 1944; el Partido Progreso y Socialismo (PPS); el Movimiento Popular (MP) y la Agrupación Nacional de Independientes (RNI).