Los rebeldes exigen la retirada de tropas ugandesas para avanzar

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SPLALos rebeldes de Sudán del Sur han solicitado a Uganda que retire las tropas desplegadas en el país para respaldar al Gobierno, como una condición previa para firmar el alto al fuego y acabar con el conflicto que comenzó el pasado mes de diciembre.

   El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, reconoció por primera vez el miércoles el despliegue de tropas para ayudar al presidente sursudanés, Salva Kiir, a combatir a las fuerzas rebeldes lideradas por el exvicepresidente Riek Machar.

Las autoridades ugandesas habían negado con anterioridad que sus tropas estuviesen involucradas en el conflicto que comenzó el pasado mes de diciembre, insistiendo en que el país sólo se limitaba a evacuar a sus ciudadanos, que se habían visto atrapados en el conflicto, además de en ayudar a proteger el aeropuerto de Yuba.

La participación de las tropas ugandesas en el conflicto ha hecho aumentar las preocupaciones sobre una posible implicación de más países, que ya se enfrentan a sus propias disputas, como sucede en otras zonas de África.

De hecho, un portavoz del primer ministro de Etiopía, donde están teniendo lugar las conversaciones de paz que intentan poner fin al conflicto, criticó la intervención de Uganda, asegurando que la situación sería “absolutamente injustificada”.

Las conversaciones de paz que tienen como objetivo poner fin al conflicto han sido promovidas por la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD), que agrupa a Etiopía, Kenia, Somalia, Sudán, Uganda, Yibuti, Eritrea y el propio Sudán del Sur, admitido tras su independencia de Sudán en el año 2011.

El portavoz de la delegación de Machar en las conversaciones de paz de Addis Ababa ha indicado que han hecho llegar a la IGAD su queja por la situación. “Las tropas extranjeras han complicado el conflicto, por lo que creo que es una cuestión de sentido común que se retiren”, ha asegurado.

Por su lado, un miembro de la delegación de Kiir en condición de anonimato ha explicado en declaraciones a Reuters que el Gobierno sursudanés mantiene un pacto militar con Uganda. “El estado de nuestra cooperación sólo podría discutirse entre los dos gobiernos, no con un grupo rebelde”, ha afirmado.

Por el momento, ninguna de las partes implicadas en el conflicto han dado señales de realizar ningún acuerdo que lleve a un cese de la violencia. El Gobierno de Kiir se negó a aceptar la demanda de los rebeldes de liberar a 11 políticos aliados de Machar detenidos y el Ejecutivo insiste en investigarlos.

Desde entonces, las fuerzas rebeldes han afirmado que la liberación de los detenidos no es una condición previa para un alto al fuego. En este momento se centran en el papel de Uganda en el conflicto, además de demandar el fin del estado de emergencia impuesto por el presidente en varias regiones estratégicas de los estados de Jonglei, Alto Nilo y Unidad.

Por su parte, Uganda ha amenazado a Machar con derrotarle si no acepta el alto al fuego. El exvicepresidente sursudanés ha acusado a Yoseweni de realizar ataques aéreos contra sus simpatizantes. Ante las acusaciones, Yoseweni ha afirmado que Machar debería retirarse “a una zona remota del país para evitar ataques y comenzar las conversaciones sin condiciones, para resolver el problema rápidamente”.