Los niños soldado en Somalia

0
1463

Cada vez son más los menores en Somalia que son secuestrados y forzados a combatir para los milicianos de Al Shabaab –una organización terrorista suní que en la primera mitad de 2016 utilizó a más de un millar de ‘niños soldado’ para luchar contra el Gobierno somalí–, una práctica que se ha convertido en algo tan común para los terroristas que en la actualidad cerca de la mitad de sus fuerzas están conformadas por niños.

Somalia es el país más conflictivo del Cuerno de África. Desde hace décadas el Gobierno somalí tiene que hacer frente a una insurgencia islamista perpetrada por Al Shabaab. La milicia está relacionada con Al Qaeda y tiene como objetivo derrocar al Gobierno e instaurar la ley islámica en su versión más radical.

Una de las prácticas más extendidas de Al Shabaab es el uso de niños soldado en combate. De acuerdo con el último informe del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre Somalia, publicado el pasado mes de enero, un total de 5,955 niños y 230 niñas fueron reclutados como soldados entre 2010 y 2016. Alrededor del 70 por ciento de estos menores fueron captados por Al Shaabab.

Aunque el número de niños soldado cada vez es menor, la cifra de menores reclutados por Al Shabaab en 2016 aumentó drásticamente en comparación con otros años: 1.092 niños fueron secuestrados y obligados a combatir durante los primeros seis meses del año.

De hecho, de acuerdo con un informe de la relatora especial de la ONU para niños en conflictos armados en Somalia, Leila Zerrougui, más de la mitad de las tropas de la organización terrorista están conformadas por menores. Entre 2012 y 2016, 3.406 niños perdieron la vida o fueron mutilados a raíz de participar en la lucha armada. La mayor parte de las muertes fueron a causa de fuego cruzado.

Algunos de los niños son obligados a combatir con menos de 9 años. Al Shabaab y los demás grupos armados raptan a los menores a su paso por las aldeas, a los que luego entrenan durante varias semanas antes de enviarlos a la primera línea de frente. Les enseñan a utilizar armas de fuego, puñales y explosivos de corto alcance. En muchas ocasiones, parte de su entrenamiento consiste en ejecutar a una persona. A las pocas semanas, les envían al combate,sin apenas formación ni protección alguna.

Según Zerrougui, Al Shabaab funciona mediante campos de entrenamiento, donde educan a los niños en la ley islámica, les enseñan a combatir y a utilizar armas y les fuerzan a realizar las tareas domésticas. La inmensa mayoría de las niñas son utilizadas como esclavas sexuales.

Sin embargo, muchos de los niños que se unen a Al Shabaab y al resto de grupos terroristas de Somalia lo hacen de forma voluntaria. Son menores sin apenas recursos, pertenecientes a familias terriblemente empobrecidas que ante la promesa de los milicianos de poder recibir una educación, una formación militar y dinero, deciden convertirse en niños soldado a pesar de su corta edad. Esta situación es más común cuando se trata de adolescentes mayores de 15 años.

No obstante, la inmensa mayoría de los niños soldados que hay en Somalia son raptados por los milicianos. Cuando pasan por un aldea o ciudad, fuerzan a cientos de familias a entregar a sus hijos varones ante la amenaza de asesinar al resto de su familia. En diciembre de 2015, en tan sólo dos semanas, Al Shabaab raptó a más de 150 niños. Entre 2014 y 2016, más de 1.000 menores han sido secuestrados.

La mayoría de los menores que son reclutados de manera forzosa por Al Shabaab proceden de zonas rurales y especialmente pobres. Los milicianos siempre suelen acudir, además de a aldeas escondidas y apartadas, a escuelas, ‘madrasas’ (centros en los que los niños son educados en la ley islámica) y mezquitas.

De hecho, se han registrado casos de ‘madrasas’ creadas especialmente por Al Shabaab como centros de reclutamiento. Por lo general este no es el caso, pero muchos profesores cuentan que son coaccionados y amenazados de muerte delante de sus alumnos si estos no se unen al grupo armado.