“Lo que explico son temas universales que existen en todo el mundo”

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Nii Ayikwei Parks publicó El enigma del pájaro azul el año 2009. Recientemente ha pasado por Barcelona para presentar la edición en catalán de una novela policiaca situada en Ghana. Nacido en Inglaterra mientras sus padres estudiaban allí, Parks se crió en Accra y la cultura ghanesa está totalmente presente en sus libros.

-¿Hablamos de una novela policiaca situada en un espacio en el que no es habitual que se desarrollen estas historias. De dónde sale la idea?

Generalmente escribo novelas explorando ideas y en esta quería explorar la idea del poder en una situación doméstica. Quería fijarme sólo con situaciones que pasaban a nuestro alrededor como son las mujeres abusadas por sus maridos, las mujeres que son maltratadas y su entorno les dice que los abandone pero no pueden hacerlo porque ellos son muy encantadores. Esta es la historia dentro de la historia, la primera imagen. A partir de aquí construí el resto de la trama.

-¿Existe realmente el pájaro azul de la novela?

Sí! Es un abejaruco, un pájaro que se alimenta de abejas y es algo muy simbólico porque se come aquello que generalmente nos da miedo porque si nos pica duele y genera reacciones alérgicas. Este pájaro es una bendición.

-¿Qué imagen de Ghana has querido transmitir?

Club editor 2017

La idea del libro y la idea que tengo yo de África y de Ghana en particular no son exactamente la misma, pero sí que he querido transmitir la idea de una sociedad que es dinámica, que evoluciona y se mueve. También quería dar mucha importancia a mostrar gente que celebra sus lenguas, porque hay muchas en Ghana y sus tradiciones.

Muchas veces, sobretodo en América, me preguntan si este es un libro sobre el abuso de las mujeres en África y yo les pregunto “¿no conoces a ninguna mujer que haya sido abusada allí dónde tú vives?”. Y pasa lo mismo cuando hablo de corrupción en el marco de la policía, existe en todas partes, no solo en África. Lo que explico son temas universales que existen en todo el mundo.

-¿Cómo se recibió el libro en la sociedad ghanesa?

Ha sido muy bien recibido y, incluso, he realizado muchas lecturas públicas del libro e incluso ha sido una lectura obligatoria en algunas universidades. Se ha hablado mucho del libro y ha generado muchas tertulias y discusiones porque el sistema educativo de Ghana está muy basado en el británico y no enseña la cultura propia. El libro sí muestra lo que pasa en los pueblos y ciudades, sí que responde, en parte, a la cultura venida de Europa pero no obvia la ghanesa.

Una de las cosas que me decían mucho es “¿cómo es posible que el pueblo quede tan bien?”. Pues bien, no les he insultado, que es lo que se hace habitualmente.

-¿Tan clasista es la sociedad ghanesa? ¿Tanta diferencia hay entre la clase más ilustrada y la más popular?

Sí, lo es mucho. La generación de nuestros padres vivió una operación deliberada. Se los llevaban muy jóvenes a los internados y los educaban con desprecio hacia la propia cultura y al pueblo que no recibía información. La ironía es que aquello que desprecian es su propia sangre. Todos están emparentados con la clase popular.

-¿Cómo empezaste a escribir?

Empecé muy joven y la historia es bastante divertida. Siempre me peleaba con mis compañeros y mi padre me dijo un día “antes de pegarte con alguien, cuentas hasta diez y escribes porque estás en esta pelea y, si aún te quedan ganas de reñir, estoy contigo al 100%”. Escribía sobre la gente que me molestaba y, la primera vez que mi padre lo leyó me dijo que era poesía. Esa es la primera vez que supe el nombre que tenía lo que hacía.

Después, en el instituto, escribía cartas de amor para un compañero que tenía tres novias. Él no daba abasto y teníamos la letra similar. Salió tan bien que otros compañeros me pidieron lo mismo y empecé a cobrarles. Así empecé a ganarme la vida con la escritura.

Ahora no concibo vivir sin escribir. Trabajé en una multinacional pero no me llenaba y decidí volver a la escritura.

-También has tenido una faceta de editor. ¿Qué ha representado para ti?

Precisamente en la época del instituto estaba vinculado a la revista del instituto y al grupo de teatro. Esta revista fue la primera que hubo de este tipo en Ghana. En la Universidad lo dejé, pero lo recuperé cuando me fui a Dijon [Francia] de Erasmus y seguí desarrollándolo en Manchester, en el grupo Commonword.

En este momento empecé a darme cuenta de que muchos escritores que me gustaban no tenían ningún libro publicado mientras que muchos que no me gustaban estaban en las librerías. A partir de aquí decidí fundar una revista para darles cabida. Después de 8 números me di cuenta de que producir una publicación periódica es un trabajo muy duro y decidí que era mejor hacer un libro. Me ha costado siete años darme cuenta de que también soy editor, pero sí, es así.

Manel Carrere